El diputado Antoni Pastor en su escaño del Parlament. | Jaume Morey

49

La portavoz parlamentaria del PP, Mabel Cabrer, fue clara: si Antoni Pastor, o cualquier otro diputado o diputada, rompiera la disciplina de votación sería «motivo de apertura de expediente disciplinario».

Cabrer, preguntada por esta posibilidad a la vista de los desmarques de Pastor en torno a la Ley de Función Pública que rebaja el conocimiento del catalán (pasa de ser requisito a mérito), optó por dar una respuesta directa y no se fue por las ramas pese a que Pastor nunca ha dicho que estuviera valorando no votar contra la línea oficial del PP.

«Confío y deseo que todos los diputados apoyen el programa electoral del PP y voten el proyecto de ley», manifestó Cabrer durante una comparecencia ante los medios para hacer balance del primer periodo de sesiones de la legislatura en la que anunció que el próximo lunes se celebrarán unas jornadas parlamentarias del partido.

'Emisarios' del PP

La portavoz 'popular' recordó que el PP llevaba en su programa electoral que el catalán pasase de ser un requisito a un mérito en el acceso a ciertos puestos de la función pública con el fin de «garantizar que puedan venir determinados profesionales». Precisó, no obstante, que el Govern no desea «negar la oficialidad» del catalán en la comunidad y aclaró que el conocimiento de esta lengua en el ámbito educativo en la educación «está garantizado».

Varios líderes del PP, e incluso ayuntamientos gobernados por este partido (como el de Manacor, del que es alcalde Pastor) han alegado contra esta le, que ahora está en fase de explosión pública antes de ser remitida al Parlament para su aprobación.

El presidente del PP balear, y del Govern, José Ramón Bauzá, afirmó hace unos días que su partido «analizará la situación» acontecida en Manacor y que, en función de ésta, adoptarán «las decisiones oportunas».

A finales de la semana pasada, Pastor recibió indicaciones claras por parte de 'emisarios' del entorno del president sobre lo que podría pasar si en un asunto tan sensible para el PP, como el de la lengua y el programa electoral, se alejaba de la posición oficial.

El PP, con 35 escaños, tiene mayoría más que suficiente para sacar la ley.