Este fenómeno ofrece un espectáculo de enorme belleza. | M. À. Cañellas

6

Como cada 11 de noviembre, el interior de la Seu se ha iluminado de una manera especial, al filo de las ocho de la mañana, como consecuencia de la luz y el color producidos por el sol al filtrarse a través del rosetón Levante y proyectarse bajo el de Poniente.

Este fenómeno fue descubierto por la Sociedad Balear de Matemáticas hace tan sólo cuatro años a raíz de la comunicación de un sacerdote sobre esta curiosa superposición.

Desde entonces, cada vez es más numeroso el público que se acerca hasta la catedral de Palma para disfrutar de esta sinfonía de color.