Imagen de uno de los casals de barri de Palma. | Pere Bota

9

El Ajuntament de Palma ha dado a conocer esta mañana la reestructuración de los casals de barri, que supondrá un ahorro de 390.000 euros, es decir, el 50% del presupuesto que se destina a este fin (780.000 euros). Este ahorro se consigue redistribuyendo al 30% de las inscripciones.

La citada reestructuración prevé reducir el número de casals de barri abiertos de 32 a 26, ya que Cort prescindirá de los seis que se encuentran en régimen de alquiler. En concreto, se trata de los casals de barri de Es Fortí, Son Oliva, La Vileta, Son Matet, Sant Jordi y El Vivero. Esta medida supone un ahorro de 92.000 euros.

«Nos tenemos que adaptar a la realidad social actual, que no es la misma que hace cuatro ni ocho años», ha asegurado la teniente de alcalde de Bienestar Social, Inmigración y Participación, Sandra Fernández, que esta tarde expondrá estas medidas a los representantes de las asociaciones de vecinos.

La red municipal de centros de barrio está integrada por dieciocho «casals» que gestionan empresas, doce regidos por asociaciones vecinales que reciben una subvención, uno que otra agrupación de vecinos gestiona sin ayuda pública y otro que administra directamente el consistorio.

Críticas

Por otra parte, el equipo de gobierno municipal recibió muchas críticas en el pleno de ayer por la política que está llevando a cabo en políticas de juventud. Así, el Consell de Joventut de Palma intervino en la sesión plenaria para denunciar el cierre de dos casals de joves, la suspensión del programa Dinamo, la paralización del proyecto de construcción de salas de ensayo para jóvenes en la UIB, entre otras cuestiones.

El regidor del PSM, Toni Noguera, también se mostro muy preocupado por «la red municipal de juventud», ya que señaló que «es muy importante que barrios como Son Gotleu o Corea tengan intervención socioeducativa». Crespí explicó que trabajan en un plan de juventud que se adapte a las necesidades actuales de los jóvenes y al presupuesto disponible, pero Noguera dijo que «no quiero hablar de planes sino de hechos y el 1 de octubre habrá dos casals de joves cerrados y se dejará de prestar el servicio Dinamo».

La presidenta de la asociación de vecinos de Son Gotleu, Francisca Pons, lamentó la supresión de Dinamo y aseguró que es muy importante para la barriada. El pleno aprobó por unanimidad mantener los proyectos de cohesión social de Son Gotleu y poner en marcha las medidas y recursos para mejorar la convivencia de la barriada.