En la fotografía se observa la fachada del Ajuntament, tomada desde la Plaça de Cort. | ARCHIVO

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El Ajuntament de Palma recortará su plantilla con la finalidad de hacer frente a la drástica situación de las arcas municipales, especialmente provocada por las deudas de otras administraciones, los préstamos que vencen y el dinero que hay que devolver a Madrid por haberse recaudado menos de lo estimado.

Ante esta situación, el equipo de gobierno de Mateo Isern está estudiando cómo prescindir de todo el personal que sea posible, siempre sin mermar la calidad de la atención que se presta a los ciudadanos. Así, el Consistorio palmesano no renovará todos los contratos que finalizan el próximo 31 de diciembre, sino que se limitará a renovar los estrictamente necesarios. Aún no se ha podido precisar cuántos contratos finalizan este año, ya que el departamento de Funció Pública se está encargando de realizar este trabajo.

Jubilaciones

Otra de las medidas que aplicará el gobierno de Isern es la de amortizar las jubilaciones, es decir, no sacar a concurso las citadas plazas. No obstante, fuentes municipales puntualizan que esta decisión será transitoria, ya que la intención es volver a recuperar las plazas amortizadas cuando finalice la crisis económica.

En lo que se refiere a los sueldos, desde Cort no se contempla la posibilidad de recortarlos y recuerdan que la reducción del 5% que se aplicó en 2010 fue una iniciativa del Gobierno de Zapatero.

Desde el equipo de Isern insisten que con esta medida se da cumplimiento al programa electoral del PP, ya que da respuesta a su compromiso con la austeridad. Además, añaden que, a sabiendas de las dificultades para encontrar trabajo en la actualidad, amortizarán el mayor número de jubilaciones posible.

Como se recordará, el alcalde Mateo Isern recortó más de un 50% el número de altos cargos, respecto a la última etapa de su predecesora en la Alcaldía, Aina Calvo.