PALMA - IMAGEN DE LA CALLE BLANQUERNA DE PALMA. | ultimahora.es

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El grupo municipal del PP está dispuesto a cumplir su promesa electoral y reabrir al tráfico rodado la calle Blanquerna, y busca para ello «razones de peso» que eviten «en lo posible» roces con entidades vecinales que se oponen tajantemente a la medida.

La nueva mayoría gobernante en el Ajuntament de Palma inició esta semana los contactos con todas las entidades ciudadanas y empresariales a las que afecta la actual peatonalización total de Blanquerna, lo que en principio únicamente sirvió para ratificar que las posturas siguen siendo antagónicas entre defensores y detractores del «eje cívico».

Así, los nuevos contactos previstos para la próxima semana se llevarán a cabo con cada una de las partes por separado.

Falta de sentido

Fuentes del grupo municipal del PP aseguraron ayer que «manteniendo nuestra postura de que carece de sentido la peatonalización completa de esta calle mientras las adyacentes siguen teniendo tránsito rodado y en definitiva la Corporación liderada por la señora Calvo tomó una decisión sin consenso ciudadano y con poco seny , trataremos de que nuestra solución se atenga a criterios más transparentes y a una síntesis entre los deseos de todos».

Técnicamente, la idea que manejan en el PP sería el tráfico por la calle en una sola dirección y con limitación de velocidad, así como la posibilidad de aparcamiento en uno de sus laterales, al menos de lunes a viernes, como jornadas eminentemente comerciales.

Con todo, la polémica sobre la calle Blanquerna no tiene fecha concreta para su solución. El PP es consciente en Cort de que los grupos de oposición, PSOE y PSM, intentarán rebatir el regreso de los coches a esta vía palmesana y de hecho ya han elaborado preguntas al respecto para el pleno ordinario de la Corporación a celebrar el próximo jueves.

A ese respecto, el grupo municipal ecosocialista (PSM-IV-ExM), por boca de los regidores Marisol Fernández y Antoni Noguera, manifestó ayer que la intención del PP «es una involución incontestable frente a los avances que suponen los ejes cívicos, que configuran una ciudad más moderna y habitable», y que la pretensión de volver a permitir el tránsito motorizado por Blanquerna «demuestra que el modelo de ciudad del PP es propio del siglo pasado».