Imagen de la última protesta de los trabajadores de la EMT. | S. Amengual

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La dirección de la EMT ha cedido a las presiones y ha aceptado dar dos días más de vacaciones consolidados a los trabajadores, que pasarán a tener 27 días hábiles al año (sin contar fines de semana y festivos). No obstante, en la contraoferta que ofreció ayer la gerente de la EMT, Fuensanta París, también se prevé que el comité de empresa lleve a los tribunales el conflicto de la subida del IPC, para que estos decidan si a la citada empresa pública está sometida a la Ley General de Presupuestos del Estado o no. En el caso de que los tribunales decidan que la EMT no se rige por la citada normativa, se les aplicaría la subida del IPC y perderían los dos días de vacaciones consolidados. Si por el contrario deciden que sí les afecta no se les subiría el IPC hasta que el Estado no lo determine y mantendrían los dos días de vacaciones.

París explicó que aceptar la subida del IPC que reivindican los trabajadores es más costoso que los dos días de vacaciones consolidados, ya que la primera opción requiere 1,5 millones de euros, cantidad a la que no llega la segunda. La gerente de la EMT adelantó que intentarán cubrir estos dos días de vacaciones con horas extras (aunque hay un máximo permitido), con la finalidad de contratar al mínimo personal posible.

¿Habrá huelga?

El presidente del comité de empresa de la EMT, Joan Porquer, señaló que el comité de huelga valora positivamente la contraoferta de la dirección aunque no adelantó si se desconvocará la huelga de 24 horas prevista para los días 4 y 5 de mayo hasta que no lo decidan los trabajadores. Así, mañana se reunirá el comité de empresa, que probablemente aceptará la propuesta de la dirección y convocará una asamblea de trabajadores (posiblemente el martes) en la que se decidirá si se desconvoca la huelga.

Además de los dos días de vacaciones consolidados (en principio pedían 5), la dirección también ha aceptado el resto de reivindicaciones del comité de empresa (respetar los tiempos de descanso, poner baños en los finales de línea y mamparas en los autobuses, entre otras peticiones).

El teniente de alcaldesa d'Hisenda, Andreu Alcover, considera que este acuerdo no es extrapolable a otras empresas públicas como Emaya, a cuyos trabajadores tampoco se les ha aplicado la subida del IPC.