María Rosselló, durante su interpretación del canto de la Sibil.la. | José Sevilla

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El president del Govern, Francesc Antich, anunció ayer en len la feria Fitur, que en 2011 «consolidaremos la recuperación turística. Todos los indicadores apuntan a ello y la temporada turística de este año será superior a la de 2010. El turismo es, en estos momentos, el único motor económico en Balears, como lo fue en su día la construcción».

Antich, junto a la consellera de Turisme i Treball, Joana Barceló, lanzó un claro mensaje de optimismo al mundo empresarial y turístico de Balears, al indicar que «hay un mensaje de confianza, porque las Islas están en primera línea de salida en los principales mercados emisores para lograr la recuperación turística este año».

Esfuerzo

Tanto Antich como Barceló quisieron dejar claro que el Govern hará el esfuerzo económico necesario para poder llevar a cabo toda la estrategia de promoción en el extranjero y a nivel nacional. Preguntado Antich, una y otra vez, por si habrá o no presupuesto para ejecutar este plan de promoción, el president aclaró: «Somos conscientes de las dificultades económicas y presupuestarias existentes, pero hay prioridades que cumplir (servicios básicos, educación y diversificación turística), al mismo tiempo el Govern dará el máximo apoyo al turismo, como así lo hemos demostrado a lo largo de esta legislatura».

La consellera Barceló añadió que se cumplirán todos los planes de promoción programados.

La feria Fitur, asimismo, está confirmando que todas las previsiones de touroperadores y el propio sector turístico en general de cara a la temporada turística de 2011, de momento, son positivas para Balears.

Tanto es así, que desde Thomas Cook, TUI, Alltours, Cosmos, FTI y resto de grandes grupos turísticos europeos anuncian un alza del 10% del turismo alemán hacia Balears y de entre un 3 y 5% del turismo británico. Porcentajes que no se registraban desde hace cinco años y que sitúan a Mallorca, Menorca, Eivissa y Formentera en una situación inmejorable.

El problema es que el alza del turismo alemán y británico provocará que en algunas zonas turísticas de Mallorca no haya camas para el turismo español en julio y agosto.