Aina Calvo durante su discurso de hoy de la fiesta de l'Estendard. | Pere Bota

TW
20

La alcaldesa de Palma, Aina Calvo, ha despedido hoy un año en el que corrupción política «sacudió el consistorio» y provocó la ruptura del pacto de gobierno y se ha comprometido a trabajar por una ciudad mejor a lo largo de 2011, en su discurso de los actos tradicionales de la fiesta de l'Estendard.

Los actos conmemorativos del 781 aniversario de la conquista de la ciudad por Jaime I han comenzado con la colocación del estandarte real de la Conquista de Mallorca y de la «Cimera» del rey Martí, en la plaza de Cort; seguida de la misa solemne, concelebrada en la Catedral por el obispo de Mallorca, Jesús Murgui.

Posteriormente ha tenido lugar la tradicional representación del poema de «La Colcada», escrito por Pere d'Alcantara en 1861, a cargo de Miquela Lladó y los niños de la Escuela de Música y Danzas de Mallorca, en el que el autor describe la Fiesta del Estendard, antes de la decadencia en la que se encontraba en el momento que lo escribió.

Tras el poema, en su tradicional discurso, la alcaldesa ha hecho referencia a la ruptura del pacto municipal de gobierno por la expulsión de Unió Mallorquina (UM) el pasado febrero por la supuesta implicación de sus ediles en causas de corrupción, una noticia que ha descrito como: «un descubrimiento que nos heló el entendimiento y nos encendió el alma».

Calvo ha dicho que repetiría la ruptura del pacto a pesar de las dificultades que se han derivado de ella, por considerar que era necesario por «la decencia de la vida pública», y ha agradecido «especialmente» a los grupos de la oposición que haya sido posible alcanzar acuerdos en beneficio de Palma, a pesar de gobernar en minoría.

La alcaldesa se ha referido también a la crisis económica y ha dicho tener motivos «para la confianza» y para pensar que será posible avanzar hacia «una ciudad mejor».

«Nos seguiremos esforzando por ser austeros y hacer mucho con menos, por estimular la economía productiva, por no tener miedo de tomar decisiones difíciles, por garantizar la transparencia en la gestión, por hacer valer la igualdad de oportunidades y el interés general», ha prometido.

La primer edil ha reiterado su apuesta por una ciudad con más espacios verdes, mejor transporte público, buenos equipamientos culturales y oferta de ocio, sin discriminación o infravivienda y se ha comprometido a seguir trabajando por alcanzar esos objetivos porque «vale la pena seguir trabajando por una Palma mejor y más próspera».

«Tenemos el potencial de la ciudad, con sus valores históricos y patrimoniales y el potencial insustituible de sus personas», ha dicho Calvo, quien ha tenido un recuerdo para palmesanos fallecidos este años como José María Lafuente, Raimundo Clar, el ex presidente del Congreso Félix Pons, el bombero Alejandro Ribas, el montañero Tolo Calafat o los periodistas Sebastia Verd y Joan Pericas.

Toda la corporación municipal ha arropado a la alcaldesa en los actos de la fiesta, así como el delegado del Gobierno en Baleares, Ramon Socías; la presidenta del Consell de Mallorca, Francina Armengol; los consellers autonómicos de Salud y Consumo, Vicenc Thomas, y Educación y Cultura, Bartomeu Llinas, y otras autoridades.