Magdalena Bauzá, acompañada de sus familiares Cati, Joan y Cristina. | J. Lladó

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El hospital de referencia de las Islas, Son Espases, vive su primera Navidad bajo el ajetreo de un traslado que ha supuesto movilizar el operativo de Son Dureta al nuevo hospital. Ahora comienza el periodo de adaptación.
Uno de los pacientes que ha pasado el día de Navidad ingresado en Son Espases es Juan Francisco Martínez, que entró el pasado día 24.


Juan Francisco se toma con optimismo su estancia en el centro aunque no estaría de más tener una televisión «que siempre acompaña», dijo.


Los crucigramas, las visitas de su mujer y la «simpatía» de las enfermeras le ayudan a pasar el tiempo en esta habitación de la segunda planta del módulo M.


«En este módulo no hay adornos navideños, creo que en el N han puesto algo (decían las enfermeras). Con el traslado no hemos tenido tiempo de mucho más», sonreían.


Magdalena Bauzà Bernat-Verí lleva más de 20 días ingresada, para ella es la primera vez que pasa el 25 de diciembre ingresada y desde luego espera tomar las uvas «en casa».


Esta palmesana es una de las pacientes que fueron trasladadas de Son Dureta el pasado domingo día 19 y protagonizó el cambio de hospital.


Magdalena valora positivamente la atención así como las instalaciones, aunque ha sido previsora: «Hemos traído de casa una pequeña televisión para estar entretenida».


Mejoras


Son Espases comienza su andadura con varios aspectos a mejorar, entre ellos, la orientación de los usuarios.
«Un gran panel» informativo en la entrada del hospital, así como «indicaciones de dónde están las paradas de autobús», fueron algunas de las observaciones de algunas personas que ayer visitaron un Son Espases «algo desangelado».