Imagen de archivo de escolares en un centro educativo de las Islas.

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«En lo que llevamos de legislatura, la Conselleria d'Educació no ha registrado ni una sola solicitud de un padre, madre o tutor legal de alumno de 3 a 5 años de acogerse al derecho de que su hijo reciba una atención individualizada en castellano para la primera enseñanza (lectura y escritura), una vez que la ley dice que en Infantil estas actividades se deben impartir en catalán», aseguró ayer a este diario Felip Munar, el jefe del Servei d'Ensenyament de Català de la Conselleria d'Educació.

Munar matizó que «no se ha recibido ni de padres de alumnos de centros públicos, ni tampoco concertados». En su opinión, esto se debe a que «la realidad lingüística de las Islas se vive con normalidad en las escuelas», y a que «ningún padre o madre piensa que su hijo vaya a dejar de aprender el castellano por recibir su primera enseñanza en catalán, pues los niños pequeños aprenden ambas lenguas, e incluso el inglés si se le imparte».

«Realidad diversa»

Una vez que el alumno pasa a Primaria y después a Secundaria, la misma ley establece que las clases se deben impartir al menos el 50 por ciento en catalán. Pero aquí, «la realidad es diversa», aclaró.

Por lo pronto, el responsable de la Conselleria desmintió que en la enseñanza pública, y menos en la concertada, se imparta en catalán un cien por cien de las horas lectivas, como en ocasiones se piensa, y, más aún, reconoció que en cerca de un 20 por ciento de los centros «ni siquiera se alcanza el 50 por ciento mínimo de enseñanza en catalán al que obligan la Llei de Normalització Lingüística y el decreto de mínimos».

En Primaria, en la mayoría de centros públicos y concertados «se llega a ese 50 por ciento y poco más», aseguró. En Palma y en municipios costeros, en parte por el fenómeno inmigratorio, «la lengua de relación entre los alumnos en la mayoría de centros es el castellano y esta es la realidad. Luego en las clases se intenta compensar, pero lo cierto es que una vez restadas las materias lingüísticas no son muchas las asignaturas que quedan para impartir en catalán».

En los centros de la Part Forana, «sí se da alguna asignatura más en catalán», pero también descartó que la lengua vehicular sea el catalán. «Muchas personas se sorprenderían de ir a cualquier patio de colegio de un pueblo del interior y comprobar que la inmensa mayoría de los escolares juegan en castellano con toda normalidad».

En Secundaria, añadió, «los porcentajes bajan bastante, tanto que en muchos centros la única asignatura que se imparte en catalán es la de Lengua Catalana, tanto en Palma como en según qué municipios costeros». Evidentemente estos centros «no cumplen la ley». «En unos pocos se sobrepasa el 50 por ciento del que habla la ley, pero en la mayoría se alcanza este porcentaje justo».

En relación a la iniciativa del IES Pau Casesnoves de Inca de remitir un manifiesto a todos los demás centros educativos instándoles a unirse a una protesta, el próximo 10 de febrero, en contra de las declaraciones del líder del PP, José Ramon Bauzá, negando la unidad de la lengua y prometiendo derogar el decreto de mínimos y reformar la Llei de Normalització Lingüística, el conseller d'Educació, Bartomeu Llinás, señaló ayer que si los institutos de las islas estudian manifestarse contra la propuesta del líder del PP esto es responsabilidad de quien ha provocado esta reacción.

Llinàs, en declaraciones en los pasillos del Parlament, afirmó que lo que le preocupa es «que haya un enfrentamiento social por una cuestión lingüística», algo que nunca se había producido en las islas hasta ahora.

A juicio del conseller, las convocatorias de manifestación que estudian los institutos son «hechos menores», los cuales dijo desconocer cómo se han planteado, aunque consideró que son el resultado de comunicaciones internas entre los propios centros.