Las testigos apuntaron directamente a Miguel Àngel Bonet. | Jaume Morey

Tres testigos, jefas de los departamentos de Publicidad, Promoción y Ferias en el Instituto Balear de Turismo (Ibatur), confirmaron ayer ante el juez Juan Ignacio Lope Sola y el fiscal anticorrupción Juan Carrau, diversas irregularidades en ese departamento de la Conselleria de Turisme en la pasada legislatura.

En sus respectivas testificales en el 'caso Ibatur', las funcionarias denunciaron, entre otras cuestiones, haber recibido «presiones» para adjudicar los contratros menores a determinados proveedores, y «amenazas» de despido si no realizaban lo que se les exigía. También, admitieron que en el Ibatur había «trato de favor» a determinadas empresas. Apuntaron directamente al ex asesor jurídico del Ibatur Miguel Àngel Bonet, en libertad bajo fianza de 250.000 euros, y a los ex gerentes Juan Carlos Alía, en prisión, y Raimundo Alabern, en libertad con fianza de 350.000 euros, como las personas que les daban instrucciones sobre las empresas con las que tenían que trabajar. Las tres jefas de departamento ya habían prestado declaración ante la policía.