Una familia de búlgaros lleva un año habitando los bajos de un puente de la vía de cintura. | T. Ayuga

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Palma no se libra de asentamientos chabolistas en zonas que, para la gran mayoría de ciudadanos, son inhabitables. Uno de ellos se ha creado debajo de un puente de la Vía de Cintura, en concreto a la altura del cementerio. El puente está levantado junto al cauce de sa Riera y allí, en las inmediaciones, hay una serie de chabolas en diferentes enclaves donde vive gente de orígen búlgaro.
Así lo pudo comprobar Ultima Hora la noche del jueves, a las 23.00 horas aproximadamente, donde una serie de personas se encontraban alrededor de una mesa junto a las chabolas. El asentamiento no es reciente y allí hay acumuladas cantidades considerables de madera, electrodomésticos y varios coches. Igualmente hay pequeños vertederos de basura y las ratas campan a sus anchas como también se pudo observar.
El tráfico intenso de la vía de cintura, por donde circulan en torno a 140.000 vehículos diarios, parece no ser ningún inconveniente para los residentes del asentamiento.
Identificados
La Policía Local y los Servicios Sociales tiene identificado este asentamiento donde conviven siete adultos de nacionalidad búlgara, ninguno de ellos menor. Muy cerca de allí, en un solar situado junto al inicio de la carretera de Puigpunyent, se ha formado otro núcleo de siete de chabolas en las que viven desde noviembre de 2009 doce personas de nacionalidad rumana.
Además, los trabajadores de las obras del tercer carril de la vía rápida alertaron a este diario de dos más: uno situado en la carretera de Sóller, cerca de la antigua cárcel de Palma y otro más en el puente del enlace con la carretera de Valldemossa.
El problema de las infraviviendas sigue estando 'a la orden del día' a pesar de los esfuerzos llevado a cabo por el Ajuntament de Palma de acabar con este tipo de asentamientos.
Durante esta legislatura, la regiduría de Benestar Social ha realizado diversas actuaciones en la calle Brotad, Ca n' Angelí, Sínia d'en Gil y en el Canódromo, además de comenzar el trabajo para derribar el poblado de Son Banya pero, visto lo visto, el fenómeno del chabolismo continúa vigente en Ciutat la misma semana que el regidor del área, Eberhard Grosske, anunciaba 'a bombo y platillo' que este tipo de asentamientos estaba «prácticamente solucionado» y comenzaban a trabajar en los pisos patera ubicados en las barriadas de Son Gotleu y Pere Garau.