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El Bloc rechazó ayer el preacuerdo alcanzado el sábado entre PSOE y UM para cerrar la crisis del Consell de Mallorca y la polémica de Son Baco. El desencuentro entre la coalición que forman PSM, EU, Els Verds y ERC con UM y PSOE se escenificó en el Consolat de Mar, donde el president Antich convocó a todas las partes para intentar buscar una solución lo antes posible. Horas antes, Antich se había reunido con Armengol y Miquel Àngel Flaquer en Cala Rajada para avanzar en concretar los detalles del preacuerdo alcanzado del sábado.

 

La reunión de Cala Rajada fue calificada de positiva, según los asistentes, pero faltaba el visto bueno del Bloc, que también había mantenido un encuentro en Llucmajor para fijar su postura. Antich pidió a Flaquer que asistiese a una reunión con el Bloc, algo a lo que siempre ha sido reacio ya que UM desde el primer momento sólo ha querido negociar con los socialistas.

 

En el encuentro convocado por Antich, el Bloc dejó claro que no aceptaba el preacuerdo sobre el desarrollo urbanístico en Campos, que permitiría la construcción de 1.500 plazas turísticas, si bien las ART permiten 3.500. Estas alternativas a Son Baco permitirían cerrar las diferencias que ha mantenido UM desde hace meses con sus otros socios. Durante la reunión, Antich advirtió a sus socios que si el próximo jueves se mantiene la enmienda de Son Baco en la ponencia parlamentaria que tiene que tramitar el «decreto Nadal», el pacto se romperá, sin concretar nada más. La solución podría ser convocar elecciones anticipadas o, por el contrario, intentar gobernar en minoría lo que resta de legislatura. «No hay acuerdo. Hay muchas cosas en el aire», admitió Barceló tras abandonar el Consolat de Mar, pasadas las 22 horas y tras casi cuatro horas de reunión. «Estamos en el mismo sitio que antes», recalcó Barceló, que iba acompañado por Joana Lluïsa Mascaró y Josefina Santiago. Por su parte, Miquel Àngel Flaquer, presidente de UM, que acudió al encuentro junto a Antoni Pascual, mostró su disposición a alcanzar un acuerdo lo antes posible. Barceló señaló que se continuará trabajando toda la semana. La fecha límite para alcanzar un acuerdo es el jueves. «UM ha demostrado que quiere cerrar un acuerdo», declaró Flaquer a este diario. Paralelamente, el alcalde de Campos, Guillem Ginard, quiere conocer la opinión de los regidores a las alternativas de Son Baco.

 

Por otro lado, el Grupo Balear de Ornitología y Defensa de la Naturaleza (GOB) considera que es una «vergüenza» que el PSIB-PSOE y el Bloc «cedan a los caprichos urbanísticos» de UM, como es el intercambio del campo de golf «ilegal» de Son Baco con la finalidad de mantener el Pacto institucional en el Govern, Consell de Mallorca y Ayuntamiento de Palma.

 

En un comunicado difundido ayer, la entidad ecologista arremete contra las últimas declaraciones realizadas por los responsables políticos y se pregunta a cerca de qué diferencias existen entre el actual gobierno y el de la pasada legislatura, al considerar que «seguimos exactamente igual» en lo que se refiere a «urbanismo a la carta, crecimiento desmesurado, especulación».