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Un año más, la granja escuela de verano Es Burotell organiza actividades en la naturaleza para niños de tres a cinco años. Situada en el municipio de Calvià, ofrece actividades diarias de nueve de la mañana a cinco de la tarde, así como campamentos en los que los niños duermen en la granja.

El precio de la semana en la escuela de verano es de 135 euros e incluye todas las actividades en la naturaleza, junto con el comedor de mediodía. Además, los padres tienen la posibilidad de contratar un servicio de transporte en autobús a la granja.

En Es Burotell, los pequeños granjeros realizan actividades en el huerto, talleres de cocina en los que aprenden a elaborar el pan, dan de comer a los animales y, en general, viven de cerca lo que es crecer en la naturaleza.

Entre conejos, gallinas, patos, ponys, caballos, burros, vacas, avestruces y cerdos, los alumnos de la granja escuela practican también el deporte, contando con una tirolina para los más intrépidos y dados a la aventura.

Este centro, que ya lleva siete años organizando este tipo de actividades, alquila también sus instalaciones a otras asociaciones para que realicen allí sus actividades. «Nos gusta mucho este sitio, es el tercer campamento que organizamos aquí», asegura la coordinadora de un grupo de catequesis de Palma que está de campamento en Es Burotell.

La granja escuela ofrece a sus alumnos dos actividades a la semana dirigidas en inglés, por monitores nativos.
Entre tantas actividades, los niños nos confiesan que la preferida de todos es la piscina, que cuenta con un socorrista vigilando el baño de los pequeños.

«Para nosotros es un gusto trabajar con niños. Te ries mucho con ellos viendo cómo descubren la vida de los animales y cómo te lo cuentan todo después. Es muy gratificante vivir esto con ellos», comenta Leonor, monitora primeriza de Burotell.

Rodrigo nos cuenta su experiencia en la Granja: «Hoy hemos hecho plantas aromáticas que sirven unas para medicina y otras para cocinar platos». Así, jugando a ser granjeros por una semana, los niños aprenden a vivir de los recursos de la tierra.

Lucía Planes