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R.P.F. Los vecinos de la Part Forana de Mallorca acudieron ayer en masa a los cementerios de cada pueblo de la Isla para rendir homenaje a los familiares fallecidos. Un sol resplandeciente burló a las nubes y facilitó que todo el mundo pudiese acudir a los camposantos para recordar a quienes ya no están en este mundo. La luz ganó sobre las tinieblas en un día dedicado al recogimiento.

Como cada año, cientos de ramos de flores inundaron tanto las tumbas más humildes como los mausoleos más suntuosos, confiriendo así una imagen, la de los cementerios cubiertos de flores, que es ya clásica en el día de Todos los Santos.

El cementerio de Petra tuvo, como cada año, una afluencia de visitantes escalonada durante todo el día. Aun así, fueron muchos los que aprovecharon la misa de la tarde para acudir y decorar con flores las tumbas de sus seres queridos.

También en Felanitx y s'Horta, fueron muchos los que aprovecharon este día tan especial para rendir homenaje a sus difuntos. Una gran cantidad de ramos de flores inundaron cada lápida a medida que las familias iban dejando su rastro a lo largo del cementerio
En el mismo sentido se desarrolló la jornada en Manacor donde desde primera hora de la mañana, miles de personas acudieron al cementerio de Son Coletes de manera escalonada pero masiva. Y es que el Ajuntament habilitó desde la plaza de Ramon Llull autocares gratuitos cada hora en dirección al camposanto.

La fosa común de los republicanos asesinados durante la Guerra Civil presentaba un aspecto inmejorable, lleno de ramos de flores portados por sus familiares que los mantienen en su memoria. En la zona antigua y nueva del cementerio, las familias iban colocando sus flores en homenaje a sus seres más queridos.

Inca
En la comarca de Inca los vecinos de los pequeños y grandes municipios cumplieron con la tradición de homenajear a sus muertos el día de difuntos y acudieron en masa, aunque sin aglomeraciones a sus respectivos camposantos municipales.

En Inca, coincidiendo con la celebración de su tercera Fira previa al Dijous Bo, las flores se fundieron con los trajes medievales contribuyendo a crear un ambiente especial en el pueblo. Así, los tradicionales puestos de la feria cedieron su espacio en la Plaça d'Espanya a los puntos de venta de ramos y centros.

Las visitas a los cementerios se repartieron a lo largo de todo el día, concentrándose especialmente a primera hora de la tarde coincidiendo con la celebración de la misa de difuntos en buena parte de los camposantos. Aumentan además el día de difuntos los desplazamientos por carretera entre pueblos vecinos en los que tradicionalmente las familias han ido entremezclándose, por lo que a menudo hay parientes en los camposantos de núcleos muy próximos. Tal es el caso de Inca, Selva y Mancor, o Alcúdia, Pollença y sa Pobla, entre otros.

Entre las novedades de este año destacar que por primera vez desde hace apenas una semana se ha establecido un horario de visitas en el cementerio de Santa Margalida para evitar actos vandálicos por las noches. Así el cementerio abrió ayer en un ambiente de normalidad (tras los daños que sufrieron algunas tumbas hace unas semanas) desde las nueve de la mañana hasta las siete de la tarde, un horario que también se mantendrá hoy. Entre semana las visitas se amplían de siete y media de la mañana hasta las siete de la tarde.

Igualmente, un año más, los «sollerics» cumplieron con la tradición y acudieron al cementerio de Son Sang para recordar a familiares y amigos difuntos, depositando ramos de flores, plantas y velas donde estos reposan, aportando un encanto todavía mayor al que se considera como uno de los cementerios más bellos de Mallorca.

Después de una semana de viento y lluvias, la meteorología decidió dar ayer una tregua a toda la gente que decidió visitar el camposanto. Por la tarde, se celebró también la tradicional misa en la planta de arriba del cementerio, en la que como cada año, se recordó a todos los difuntos que allí descansan.

En Andratx, un año más, destacaba la diferencia entre la parte antigua y moderna del cementerio por la cantidad y calidad de las flores en la primera zona mencionada. Aun así, las flores cubrían la gran mayoría de las tumbas del camposanto del municipio.

En el cementerio del núcleo de es Capdellà llamaba la atención que había más macetas que ramos de flores. Para las 14 horas, muchos vecinos del núcleo de Calvià ya habían pasado por el camposanto para honrar a sus fallecidos con las tradicionales flores de la festividad de Todos los Santos.

En Estellencs, la mayoría de los vecinos del municipio se dieron cita a las 12'30 horas en que se celebró en el camposanto una eucaristía. Para esa hora, las flores ya lucían espectaculares en el camposanto.

Finalmente, ayer llamó la atención que en el Bosc de la Memòria de Calvià no había tantas flores como en años anteriores