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El largo debate sobre el estado de la Comunitat "casi 20 horas de sesión plenaria a lo largo de tres días" no ha hecho cambiar las opiniones que tenían los grupos políticos antes de su inicio.

Todos los portavoces de los grupos de oposición consultados por este periódico coincidieron en quejarse del formato del debate, que da tiempo ilimitado al president, que además puede decidir si les responde en bloque o uno a uno.

Por ese motivo, los socialistas piensan que pudo pasar desapercibido la propuesta que Francina Armengol hizo a Jaume Matas de pactar doce actuaciones concretas.

Rosa Estaràs, la vicepresidenta del Govern, se refirió con ironía al discurso de Armengol. «Ese dodecálogo "dijo" ya lo había oído el día anterior en la radio en boca del anterior director de Comunicación de Antich».

Miquel Ramis, coordinador PP, descalificó la intervención de Armengol prácticamente con las mismas palabras que utilizó Zaplana para criticar a Zapatero por proponer en la ONU un «pacto de civilizaciones».

«Parece la redacción de un estudiante de segundo de ESO», indicó el que fuera delegado del Gobierno con el PP. Ramis, pese al buen clima entre UM y PP, mostró cierta «sorpresa» por la propuesta que hizo Maria Antònia Munar de mediar ante el Ministerio de Fomento para que se cumpla el convenio de carreteras. Le instó a «dedicarse a sus tareas, que son muchas e importantes». Jaume Matas explicó posteriormente que las declaraciones de Ramis fueron un malentendido.

Para el portavoz de EU-EV, Miquel Rosselló, el discurso inicial de Jaume Matas «no tiene que ver con la realidad». Rosselló mantuvo que «es como si la realidad no fuera con él».

«Nos puso el cebo del Régimen Especial, pero nosotros no hemos picado», mantuvo Pere Sampol (PSM) para quien «Matas se ha enfrentado a todo el mundo».
En clave interna de partido, el buen papel de Sampol tendrá un efecto. A juicio de una representante de la Gestora que dirige el partido hasta el congreso «sirve para devolvernos la autoestima, para demostrar que el PSM sigue aquí y que tiene cosas que decir».

La satisfacción era evidente en las filas socialistas, aunque «el buen papel» de Armengol no debe entenderse como que la secretaria general de la Federación Socialista de Mallorca (FSM) será candidata en 2007.

«El grupo que siempre ha apoyado a Francina tiene claro que aún no es el momento», indicó un diputado socialista. Otro añadió que la dirección sigue apostando por Antich, pero que «está en su mano decidir qué hará».

Para el socialista Quetglas, «lo que ha quedado claro es que Matas nos ha dicho 'no' a todo y que pone a Balears al servicio de sus intereses».
Desde el Govern, Rosa Estaràs, calificó de «extraordinarias» las intervenciones de Matas y consideró que «está claro que da seguridad a los ciudadanos».

Conclusión: nadie ha cambiado de opinión.