El tráfico se vio afectado de manera importante en las Avingudes durante más de media hora por las retenciones. Foto: JAUME MOREY

TW
0

Alrededor de 80 camiones, muchos de ellos hormigoneras, colapsaron ayer el lado izquierdo de las Avingudes, durante poco más de media hora, en un acto de protesta contra el decreto de cierre de la actividad extractiva en las dos canteras de Establiments -Can Rosselló i sa Garrigueta Rassa-, firmado la pasada semana por la alcaldesa de Palma, la popular Catalina Cirer, al carecer las empresas que allí trabajan de las licencias de actividad.

Las citadas canteras empezaron su actividad en los años cincuenta. Sin embargo, no fue hasta la década de los años ochenta cuando las dos empresas que trabajaban en la zona solicitaron, por primera vez, la licencia de actividad. Tras varios años de contenciosos, Cirer ha decretado ahora el cierre.

Los camiones, conducidos por trabajadores de las tres empresas afectadas por la clausura y por trabajadores de otras empresas que indirectamente se verán también afectadas por este hecho, llegaron hasta la sede de la Regidoria de Urbanisme, en donde se detuvieron, lo que provocó un colapso circulatorio de casi dos kilómetros de longitud, a pesar de los esfuerzos de los agentes de la Policia Local por desviar el tráfico hacia otras calles. Los vehículos hicieron sonar sus cláxones durante el tiempo que duró la concentración, lo que provocó un ruido ensordecedor en la zona.

El decreto de cierre fue entregado ayer a la dirección de las empresas Contratistas Mallorquines Asociados, Gravillera Can Rosselló y Readymix Asland por agentes de la Policia Local. A partir de ahora disponen de 48 horas para clausurar sus instalaciones.

El representante de USO en la protesta de ayer, David Díaz, reiteró que decenas de familias se verán afectadas por el cierre de dichas canteras «por la falta de coordinación entre Cort, el Consell y el Govern». Eusebio Ramón, representante de UGT, también criticó el cierre, y acusó tanto al PP como a los partidos de la oposición municipal, sobre todo a EU-EV y al PSM-EN sin descartar al PSOE, que coinciden en su apoyo al cierre, de no calibrar las repercusiones laborales y personales que tendrá la clausura «para muchos trabajadores, que ahora se verán abocados al paro». Ambos pidieron también disculpas a los ciudadanos por las molestias causadas y reiteraron su deseo de reunirse con Cirer.