El Parc de la Mar acogió a un buen número de palmesanos que quisieron participar de una fiesta ya consolidada que en esta ocasión cumplía su décimoquinto aniversario. Foto:SEBASTIÀ AMENGUAL

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Veinticinco demonios y diez músicos fueron los encargados anoche de «encender» a los palmesanos en la tradicional Nit del Foc que cada año recorre el Parc de la Mar para celebrar la noche de Sant Joan, que representa el solsticio de verano, es decir, la noche más corta del año. La compañía teatral Iguana Teatre celebró el 15º aniversario de esta fiesta con un correfoc espectacular que no dejó indiferente a ninguno de los numerosos asistentes. Poco después de las once de la noche -una hora antes del momento mágico- se apagaron todas las luces de Ses Voltes, zona en la que se congregaron los dimonis. Los numerosos participantes en la fiesta de anoche se congregaron en este lugar del parque esperando con impaciencia la salida del grupo de demonios con sus estrafalarios aparejos, lanzando fuego por todas partes.

A medida que iba avanzando el espectáculo los más atrevidos se acercaban a los demonios, provocándoles, mientras que la mayoría contemplaba el despliegue de pirotecnia a una prudencial distancia. La comitiva diabólica inició su recorrido desde la Porta des Tren y, desde allí, llegaron a la explanada del parque, situada frente al lago. Una vez allí los músicos, que no dejaron de hacer sonar sus tambores y bongos durante todo el camino, se subieron al escenario y continuaron con su música, a cuyo ritmo frenético danzaban los demonios y los participantes de la fiesta, que cumplieron de esta forma con una tradición ancestral que celebra el triunfo de la luz -el día más largo- y del bien sobre las sombras del mal, representadas por los dimonis.
Iolanda Pericàs