Sebastià Calafell y Rafel Molina pusieron la emoción en la pista con la modalidad de volteo. Foto:Teresa Ayuga.

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El público llenó a rebosar las instalaciones de la Sección Montada de la Policía Local, en el castillo de Bellver, para presenciar la exhibición ecuestre de las fiestas de Sant Sebastià 2003.

Tanto es el interés que despierta este acto que el público llegó con bastante antelación a las 12.00 del mediodía, hora prevista para empezar la actuación, a pesar del frío y las nubes que amenazaban lluvia.

El alcalde de Palma, Joan Fageda, acudió puntual a bordo del nuevo carruaje que le llevó desde la puerta de acceso del castillo hasta la misma pista. Declinó colocarse en un lugar cercado a propósito para presenciar el acto, junto al concejal José Manuel Sierra, y ambos se unieron al resto de ciudadanos asistentes.

En la pista se inició el espectáculo con la presentación del pony y los ocho ejemplares más destacados de la cuadra: «Jaramago», «Bolero», «Yugoeslavo», «Olmo» y «Duque», de pura raza española; «Cascabell» y «Dobló» de pura raza mallorquina, y el hispano árabe «Nativo», montados por las amazonas María Fiol y Adela Ladaria, y los jinetes Rafael Molina, Antonio Morales, Llorenç Sebastián, Javi Sastre, Otilio Javaloyas y Andreu Vázquez.

A continuación, se presentó en sociedad al potro de dos años «Boss», de la yeguada de Ses Planes, obsequio del alcalde Joan Fageda a la Sección.

A los sones de «La leyenda del beso» hizo acto de presencia para evolucionar en pista el nuevo carruaje vis a vis, modelo sociable, cedido por la Asociación de Criadores y Propietarios de Cavall Mallorquí. Fue conducido por Vicente Alemany y tirado por los ejemplares sementales de pura raza mallorquina «Xulo», «Icaro», «Llamp» y «Agost».

Tras las presentaciones, empezó el esperado carrusel, que constó de una primera parte de trote y una segunda de galope, de excelente sincronización. En la actividad de doma, Javi Sastre montó a «Olmo» realizando epassage, piaff y paso español.

El público, continuamente, les correspondió con muchos aplausos, pero éstos fueron en aumento con la demostración de volteo, arropada por la animosa y pegadiza música del «Aserejé».

Los jinetes Rafel Molina y el debutante Sebastià Calafell pusieron la emoción en la pista. Entusiasmaron a todos con las piruetas que realizaron de forma individual y conjunta, montando al ejemplar mallorquín «Dobló», conducido en la rienda por Àngel Terrón.

Por último, finalizada la exhibición los asistentes al acto fueron agasajados con un vino español servido junto a la pista y el picadero.

Amalia Estabén