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Con motivo del segundo certamen de los Premis del Camp de les Illes Balears, una amplia representación de sector primario mallorquín, se diO cita en el restaurante Molí d'es Compte. Con motivo de la celebración de este acto se presentó también el libro con las resoluciones del I Congrés Rural. Según palabras de Mateu Morro, conseller d'Agricultura i Pesca, «se trata de reconocer a todo un sector, a todo un grupo de personas, tantas veces ignoradas». Con un territorio limitado y «con una pagesía escasamente subvencionada, Balears ha conseguido una producción de 373 millones de euros, más que Madrid o Galicia».

Una nutrida representación política acompañó a los premiados; alcaldes de los diversos municipios de Balears así como el conseller de Hisenda, Joan Mesquida, entre otros. Así se otorgaron los siete Premis del Camp para rendir un homenaje a aquellas personas y entidades que han destacado por su trabajo a favor del mundo rural. Los premiados fueron Juan Vicenç Tortella, galardonado por su trayectoria profesional en el mundo agrario y ganadero -más de cuarenta años de profesión-. Se quejó de que en este sector «no haya jóvenes que lo impulsen. El campo va camino de desaparecer».

Mariana Juan Gallego recibió el premio al joven agricultor. En este caso, Mariana forma, además, parte del escaso colectivo de mujeres que trabaja en la agricultura. Con 33 años, hace 16 que se dedica, como trabajadora y, ahora, como miembro de la junta directiva de Asaja (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores). La Cooperativa Pagesa de Pollença se llevó el premio al asociacionismo agrario por la gran labor que realiza desde 1980.

El ingeniero técnico agrícola Joan Rallo i García recibió el premio por la investigación y divulgación agrícola y ganadera: «Es un trabajo al que le he dedicado toda la vida. Me gusta mucho». Juan Luis Ferrà Marí, un ibicenco que se ha llevado el premio a la innovación en este sector, es el promotor del sistema de comercialización «del campo a la mesa». De hecho en el centro artesanal de Can Caus crían los animales, fabrican los embutidos y sirven la comida en su propio restaurante. Juan Luis Ferrà Marí se mostró sorprendido y agradecido, como la mayoría de los premiados.