TW
0

Los expertos están rebajando hasta el 1'3 por ciento las previsiones de crecimiento económico de nuestra Comunitat para el presente año, señal de que las cosas no van tan bien como se pensó en un principio, aunque tampoco la situación sea alarmante, ni mucho menos, porque el Producto Interior Bruto balear continúa creciendo, a un ritmo más bajo de lo esperado y muy lejos de aquellos índices de años anteriores, que alcanzaban el 7'5 por ciento.

La noticia llega en una coyuntura complicada a nivel internacional, cuando algunas potencias mundiales abogan por emprender una nueva guerra contra Irak. Muchos recordarán que precisamente aquella primera contienda del Golfo trajo a nuestras Islas un descenso en el número de turistas que nadie querrá que se repita. A lo que habría que añadir las nefastas consecuencias de una guerra en los países que habitualmente nutren nuestro mercado turístico. Sin embargo, aunque esa circunstancia es preocupante, hay otro dato más peliagudo en el informe elaborado por Sa Nostra: la pérdida de competitividad de Balears como destino turístico en relación a países como Alemania.

Cualquiera que viaja puede darse cuenta. Si antaño para un español en general eran inasumibles los precios de cualquier país europeo, hoy casi todo nos resulta asequible o aceptable, lo que indica no que esos países se hayan abaratado, sino que el nuestro se ha encarecido. Y mucho. Para un alemán las Islas ya no presentan unos precios tan baratos como en otras épocas. Siguen ofreciendo alta calidad, pero resultan, evidentemente, más caras que antes. Y si se desata la guerra en Irak el nivel de carestía de la vida podrá no ser ya una excepción, sino la norma y eso nos puede perjudicar enormemente.