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Los servicios jurídicos del Govern están analizando el polémico proyecto de ley de biodiversidad, realizado por la Conselleria de Medi Ambient, para que el texto pueda ser aprobado por el Ejecutivo y remitido al Parlament en el próximo periodo de sesiones. Els Verds cuenta ahora con el respaldo de Esquerra Unida para forzar al Govern a aprobar este proyecto de ley, prioritario para la coalición. El nuevo coordinador de Esquerra Unida, Miquel Rosselló, ha reiterado durante los últimos días "se lo pidió a Antich la semana pasada" que el Govern debe acelerer la tramitación del proyecto de Medi Ambient.

El Govern había aparcado la tramitación de la polémica ley de biodiversidad hasta que la Conselleria de Medi Ambient solventase las grandes lagunas jurídicas que se habían detectado en el texto presentado por la consellera Rosselló a sus socios del Pacte. Los juristas plantearon hace dos meses que hacía falta revisar a fondo del nuevo borrador de la ley de biodiversidad para evitar contradicciones con la Constitución. Ante las quejas de la consellera Rosselló por el retraso en la tramitación de la ley, y tras una reunión de todos los socios del Pacte para estudiar el bloqueo del proyecto, los juristas del Govern iniciaron una revisión del texto. Algunos miembros del Ejecutivo balear habían descalificado en privado el borrador que presentó Rosselló a sus socios del Pacte tras realizar varias modificaciones.

Fuentes del Govern subrayaron, por ejemplo, que el artículo 24 del borrador de la ley de biodiversidad impediría a un grupo parlamentario proponer en el Congreso de los Diputados la declaración de un parque nacional en Balears. Dicho artículo establecía que se declarasen parques nacionales a iniciativa del Gobierno central o del Parlament, pero no establecía la posibilidad de que lo pudiesen solicitar los grupos parlamentarios. Este artículo, según los juristas, era inconstitucional.

Desde el Ejecutivo balear también se detectaron problemas jurídicos en el artículo 9 de la ley de biodiversidad en los términos que estaba redactado el borrador. El primer punto prohíbía matar, dañar y sacrificar intencionadamente a cualquier animal silvestre. «Si se aplicase este artículo los ciudadanos deberían ser sancionados por matar moscas o mosquitos», señaló un portavoz del Ejecutivo balear una vez examinado el borrador. El mismo artículo 9, en su punto segundo, establece la prohibición de alterar, recolectar, trasplantar o destruir intencionadamente la flora silvestre de Balears. Los juristas interpretan que la aplicación estricta de este artículo obligaría a sancionar, por ejemplo, a los ciudadanos que recogiesen espárragos o amapolas en el campo.