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Una dotación de bomberos se desplazó anteayer tarde a es Canar tras recibirse un aviso al detectarse un enjambre de abejas en una zona habitada. Menos de doce horas después otra unidad atendía un caso similar en una casa de Can Pep Simó. El servicio, tras una primera inspección, quedó relegado a una actuación más tardía, prevista al llegar el atardecer porque es cuando los insectos regresan al panal.

«Las intervenciones y conversaciones por enjambres de abejas están al orden del día en el Parque Insular», señalan desde el parque insular. Esta situación se está repitiendo en toda la isla desde hace diez días, tiempo en el que el Parque Insular ha experimentado un aumento considerable de intervenciones por esta causa con respecto a lo que ocurría en otros años al llegar la primavera. Ahora mismo, los bomberos están atendiendo tres y cuatro servicios diarios por alarmas suscitadas por enjambres.

La «invasión» se atribuye al espectacular aumento de las lluvias registradas este año en Eivissa, una situación que ha favorecido la floración. El fenómeno de la aparición masiva de enjambres se está registrando en la totalidad de la isla. Los bomberos, tras recibir las primeras informaciones, ponen los hechos en conocimiento de la Associació d'apicultors d'Eivissa i Formentera, cuyos miembros se encargan posteriormente de acudir a los lugares con el apoyo de las dotaciones del Parque Insular. Los expertos calculan que un enjambre de reciente creación está compuesto por entre 1.200 y 1.500 insectos. Las abejas suelen buscar lugares tranquilos y con frecuencia escogen ventanas, entre el cristal y el marco, para establecer la colonia.