Sampol, Grosske, Garcías y Alorda analizaron la crisis del Consell. Foto: J.TORRES.

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Los partidos del Pacte en el Consell Insular de Mallorca volvieron ayer a dejar en evidencia sus profundas diferencias en política territorial. Mientras Esquerra Unida y PSM acusaban a Munar de incumplir su pacto con el Govern, la presidenta del Consell lamentó que sus socios quieran estar, al mismo tiempo, en el gobierno y en la oposición.

El portavoz del PSM en el Consell, Antoni Alorda, acusó a UM de no crear «un clima positivo para la gobernabilidad» en el Consell Insular de Mallorca tras no aprobarse la norma que hubiese puesto un límite a la construcción de viviendas en suelo rústico. «UM tiene una manera frívola de entender la política, aunque el PSM apuesta por el diálogo y el entendimiento para alcanzar un acuerdo territorial», sostuvo Alorda, quien cuestionó la actitud política de Munar. Además, el dirigente del PSM calificó de «bluf» la propuesta defendida por Rafael de Lacy en el pleno del lunes para limitar la construcción de viviendas en suelo rústico. «Lo que se ha conseguido ahora es que no habrá un tope», dijo Alomar, quien sigue defendiendo que la moratoria en suelo rústico sigue vigente hasta julio del próximo año.

El coordinador de Esquerra Unida, Eberhard Grosske, también acusó a UM de incumplir el pacto territorial alcanzado entre el Consell y el Govern en diciembre para proteger el suelo rústico. «Lo que hay que hacer es dejar de dar espectáculos a los ciudadanos», valoró Grosske, quien acusó directamente a Munar de un «incumplimiento del pacto». Grosske recordó que el Govern renunció a modificar las Directrices de Ordenación del Territorio (DOT) a cambio de aprobar la ley de cupos y la limitación en suelo rústico. «Si se pactó una cifra de 450 viviendas, que se haga y punto, sin trampas y sin viviendas en suelo rústico escondidas en un cajón», reclamó el líder de Esquerra Unida, quien exigió a UM «fidelidad a lo pactado». Para Grosske la posición de UM en relación a la protección del territorio es «como una butifarra o una sobrasada que cada día se modifica y se le añaden cosas».

Tras conocer las acusaciones de sus socios en el Consell, Munar aclaró que en ningún momento UM ha incumplido en pacto para proteger el suelo rústico alcanzado con el Govern en diciembre. La presidenta del Consell tachó de «pataleta» la postura adoptada por PSM y Esquerra Unida"Els Verds, que no quisieron apoyar la norma para limitar la construcción en suelo rústico. «Es una pataleta a la que no le doy más importancia y de lo único que se trata es de ver quién es más de izquierdas, más verde y más proteccionista», dijo Munar, en una clara alusión al PSM, su socio en el gobierno del Consell.

La dirigente de UM acusó al PSM «de formar parte del gobierno del Consell y hacer oposición al mismo tiempo». «El PSM no puede pretender ser más verde que Els Verds, más de izquierdas que EU y más nacionalista que UM, además de llegar a acuerdos con Jordi Pujol», acusó Munar. Para la presidenta el problema de la construcción en suelo rústico es la «indisciplina urbanística» y la proliferación de viviendas «alrededor de la via de cintura». Munar defendió la tesis de que la moratoria en suelo rústico caducará el próximo viernes. A partir de ese día será posible construir a partir de 14.000 metros.

Munar recononoce que el plan territorial puede que no se apruebe esta legislatura
Maria Antònia Munar reconoció ayer que el plan territorial de Mallorca no tiene garantizada su aprobación esta legislatura. «En política todo puede esperar y si el plan no se aprueba esta legislatura se aprobará la siguiente; no hay ningún problema porque nosotros estaremos (en el gobierno del Consell) y tenemos mucho que decir», sentenció la presidenta de Unió Mallorquina. El Plan Territorial de Mallorca tenía que aprobarse inicialmente en abril, pero el PP ya advirtió en el plenario del lunes que difícilmente habría acuerdo en el seno de la institución para sacar adelante el proyecto estrella de la legislatura. El PP, a través de Joan Verger, volvió a insistir ayer en «la incapacidad total de esta gente» al valorar la postura del Pacte del Consell tras la falta de acuerdo para aprobar la norma que permitía construir 450 viviendas cada año en suelo rústico. «La falta de acuerdo en el Consell provoca una gran inseguridad ciudadana entre los ciudadanos, que no saben a qué atenerse», subrayó el ex presidente del Consell y actual conseller popular en la institución.