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«La Conselleria d'Obres Públiques invierte dinero público en sembrar plantas exóticas invasoras con fines ornamentales», indicó ayer Joan Rita, como miembro del GOB, con motivo del proyecto europeo de búsqueda de plantas invasoras con la participación del Imedea (Institut Mediterrani d'Estudis Avançats). El proyecto, coordinado por Phil Hulme del Centre for Ecology and Hidrology de Banchory (Escocia) y dirigido por Ana Travesset, reúne en Mallorca a más de veinte expertos de España, Francia, Italia, Grecia y Suecia y tiene por objetivo el incrementar la sensibilización sobre la invasión de plantas perjudiciales que vulneran la biodiversidad nativa.

Los expertos denuncian el peligro que supone la creciente globalización del comercio internacional, que facilita su implantación. Ante esta cicunstancia, se realiza un estudio comparativo del impacto en el ecosistema insular mediterráneo de tres especies como son la «vinagreta», (que afecta a los campos de cultivo y es resistente a los herbicidas); el «arbol del cielo» y el «carpobrotus» (utilizados a efectos decorativos). Para ello se estudia su ciclo de nutrientes o la degradación del suelo para perfilar un mecanismo de erradicación.

La problemática difiere entre los terrenos estudiados, pero el medio insular está más amenazado, se indica, al poseer un mayor número de plantas exóticas, algunas de las cuales poseen características invasoras. En este sentido, los científicos advierten que «una vez que la planta invasora se ha establecido en un área lo bastante grande, forma una plaga y es imposible de erradicar». El proyecto europeo integra los conocimientos sobre el riesgo de invasión con los de impacto.