TW
0

Mallorca ya tiene moratoria urbanística. Ha sido con carácter de urgencia y para cortar de raíz todas las especulaciones que venían haciéndose desde hace semanas. Al parecer no fueron tantas o tan profundas las discrepancias sobre este asunto en el seno de los partidos que integran el Pacte de Progrés en el Consell Insular, sólo que Unió Mallorquina prefería llevar a cabo las restricciones urbanísticas con un poco más de pausa, aunque al final ha preferido actuar con firmeza. Finalmente, en un pleno de la institución cargado de trabajo, la moratoria quedó ayer aprobada. Se ha hecho una pausa necesaria y de cara al futuro. No podemos evitar la actual proliferación de grúas en las zonas turísticas, pero sí intentar que la situación cambie en los próximos años. No se asusten los constructores, ni los futuros compradores. El frenazo urbanístico afectará a terrenos urbanos del litoral mallorquín, pero sólo a aquéllos que no tengan la condición de solar en una urbanización con todos los servicios. Es decir, se trata de una moratoria suave que lo único que pretende es aligerar un poco la presión urbanística en la costa hasta que se redacte definitivamente el Plan Territorial Insular, que será el texto que ordenará de una vez por todas qué modelo de isla queremos.

Queda claro, o al menos eso parece, que la mayoría de los mallorquines "y visitantes" se decantan por una Mallorca más natural, más respetada y mejor tratada por los humanos. La idea de una isla urbanizada de cabo a rabo nos horroriza a todos y era urgente poner un poco de orden en el desconcierto urbanístico que veníamos padeciendo. Como contrapartida subirán los precios de la vivienda, aunque a veces nos parezca que ya no puede encarecerse más. Por eso es urgente ahora que el Govern, el Consell y los ayuntamientos se pongan manos a la obra para redactar un plan de viviendas que solucione este nuevo problema.