El desfile atrajo mucho público. Foto: JAUME ROSSELLÓ.

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Iban delante los gastadores, de blanco, con una especie de delantal de color marrón, portanto al hombro diversas herramientas y útiles de trabajo. Detrás, marchaban ellos. De uniforme azul y blanco, sin olvidar el negro y rojo del astracán, o sombrero alto, con el que tocaban la cabeza, cubierta con blanca peluca, y el rojo de la pechera de la guerrera.

Según leemos en el librito de la Diada, el regimiento de Infantería Ligera Palma 47 tiene sus orígenes en la Guerra de Independencia. En Mallorca, un grupo de voluntarios forma un primer cuerpo que el marqués de Vivot reorganiza, dando lugar al regimiento de Voluntarios del Marqués de Vivot, que con el tiempo se convertiría en Regimiento de Voluntarios de Palma. En 1915 se refundió en el Regimiento de Bailén, desapareciendo como tal para, años después, volver a reaparecer como Regimiento de Voluntarios de Palma.

Ayer, por segundo año consecutivo, desfilaron como en los tiempos de la Guerra de Independencia. La cabeza tocada con el astracán, negro por delante y rojo por detrás. Guerrera de color azul con peto o pechera roja; trinchas para cartucheras y sable de color blanco, al igual que las polainas; zapatos negros; mosquetón y bayoneta. Su paso era marcial, pero menos, lo cual no es fácil llevarlo, e iban, como hemos dicho, primero, los siete gastadores, seguidos de la banda de cornetas y tambores compuesta por doce más un cabo, y tres secciones de a veintiuno, más un oficial en cada una, y el capitán.