Imagen de archivo en la que se observa la fuga de gas en el gasoducto con origen en suelo ruso. | Reuters - RITZAU SCANPIX

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La Policía de Dinamarca ha anunciado este lunes el cierre de la investigación sobre las explosiones registradas en septiembre de 2022 en los gasoductos Nord Stream 1 y 2, en el mar Báltico, un sabotaje que provocó una gran fuga de gas en la zona tan solo siete meses después del inicio de la invasión rusa de Ucrania.

La decisión de Dinamarca es «absurda» y causa «estupor absoluto», declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. «La situación en este caso es tan evidente que no podemos expresar más que estupor absoluto», afirmó en su rueda de prensa diaria. La Policía danesa anunció este lunes el cese de la investigación en torno a las explosiones que destruyeron en septiembre de 2020 los gasoductos rusos Nord Stream I y II, al señalar que «hubo un sabotaje deliberado», pero «no existen indicios suficientes para perseguir este caso por vía penal en Dinamarca». El representante de la Presidencia rusa señaló que «sin lugar a dudas la situación linda con lo absurdo».

Las fuerzas de seguridad danesas han afirmado en un comunicado que la investigación, llevada a cabo de forma conjunta por la Policía de Copenhague y el Servicio de Policía de Inteligencia de Dinamarca, permite descartar la existencia de un delito por la vía penal. «En el curso de la investigación, las autoridades danesas han cooperado con socios extranjeros importantes. Ha sido una pesquisa muy extensa y complicada», ha indicado la Policía, según informaciones recogidas por el diario danés 'Berlingske'.

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En este sentido, ha aclarado que las autoridades pueden concluir ahora que «hubo un sabotaje deliberado» contra estos gasoductos, si bien asegura que «no existen indicios suficientes para perseguir este caso por la vía penal en Dinamarca». «Por supuesto, la situación es casi absurda. Por un lado, se reconoce que hubo un sabotaje deliberado y, por otro, (la investigación) no continúa. (...) La situación en este caso es tan obvia que solo se puede expresar un asombro absoluto. Asombro y nada más», ha afirmado en declaraciones a los medios recogidas por la agencia rusa de noticias Interfax. Asimismo, ha aseverado que «teniendo en cuenta toda la información obtenida al respecto es obvio que las cosas están bastante claras: a medida que avanzaban se iban acercando a sus aliados más próximos».

«Al inicio de la investigación pedimos información a los daneses sobre lo que pasó, pero se negaron a dárnosla. No hemos podido tomar medidas de ningún tipo y ahora no podemos recibir informaciones», ha puntualizado. En este sentido, ha aclarado que el «caso es tán obvio que lo único que puede uno es mostrar su asombro y nada más». Peskov ha indicado que Moscú, que mantendrá la situación bajo supervisión, utilizará «cualquier oportunidad posible para obtener información» del Gobierno alemán, al tiempo que ha descrito la situación como «paradójica».

El pasado 7 de febrero, la Fiscalía de Suecia dio también carpetazo a las investigaciones nacionales al respecto, si bien Estocolmo también señaló que estos ataques constituían un «grave sabotaje». No obstante, las autoridades alemanas sí siguen adelante con su propia investigación. El 26 de septiembre de 2022, tres de las cuatro líneas de los gasoductos Nord Stream 1 y 2 registraron una explosión durante su paso por aguas del mar Báltico, cerca de una isla danesa y frente a las costas de Suecia. Rusia ha insistido durante todo este tiempo en que se trataba de un sabotaje por parte de algunos de los países escandinavos, si bien la comunidad internacional cerró filas desde el primer momento y acusó al Kremlin de haber perpetrado un ataque de falsa bandera.