Apretón de manos de Zelenski y Stoltenberg en Davos. | Reuters

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El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, admitió este martes que la situación para Ucrania en el campo de batalla frente a Rusia es «extremadamente difícil», pero aseguró que existen «motivos para el optimismo» porque se ha mantenido como nación y Moscú no ha conseguido sus objetivos. «La situación en el campo de batalla es extremadamente difícil», reconoció Stoltenberg durante un panel sobre inseguridad en el mundo organizado en el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza).

El mandatario de la OTAN enumeró que las fuerzas rusas están presionando ahora en muchos frentes «y, por supuesto, la gran ofensiva que los ucranianos lanzaron el verano pasado no dio los resultados que todos esperábamos». Al mismo tiempo, señaló que Moscú está adquiriendo drones de Irán y equipándose para construir sus propios aparatos no tripulados, así como obteniendo munición y misiles de Corea del Norte, mientras que sigue mostrando «una alta tolerancia a las bajas».

«Así que en general, Rusia está presionando duro. Esto es grave y no debemos subestimar nunca a Rusia», agregó. Dicho eso, Stoltenberg indicó que «también hay motivos para el optimismo». En primer lugar, pidió recordar que, cuando Rusia lanzó la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, la mayoría de los expertos creían iba a tomar el país en cuestión de días y controlar Ucrania en cuestión de semanas.

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«Eso no ocurrió. Sucedió lo contrario», recalcó, en cuanto a que los ucranianos empezaron a contraatacar y a liberar territorios, logrando hitos en el mar Negro y pudiendo abrir un corredor hacia los puertos allí para seguir exportando cereal. Para el político noruego, aparte de esos logros militares, «lo más importante es que Ucrania ha sobrevivido como nación soberana independiente, lo que es una gran victoria para ellos», mientras que Rusia «ha perdido lo que quería conseguir con la guerra, que era controlar Ucrania».

Además, puso de relieve que los ucranianos «nunca ha confiado menos en Rusia» y quieren ser parte de occidente, de la Unión Europea y la OTAN bajo, de la que afirmó que están más cerca que nunca. «Y esto es una gran pérdida para Rusia», apostilló. Stoltenberg, que se reunió con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en Davos, pidió en ese contexto que los aliados de la OTAN sigan proporcionando apoyo militar a Ucrania, que «no es caridad», sino una «inversión en nuestra propia seguridad».

«En algún momento, Rusia comprenderá que está pagando un precio demasiado alto y se sentará y acordará algún tipo de justicia», consideró, pero insistió en la necesidad de seguir armando a Ucrania para que llegue eventualmente a una mesa de negociación con Moscú en una situación de poder. Por el momento, en cualquier caso, afirmó que el presidente ruso, Vladímir Putin, no está planeando la paz.