El presidente venezolano, Nicolás Maduro (d) estrecha la mano del mandatario de Guyana, Irfaan Ali. | Efe - Prensa Miraflores

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Los presidentes de Guyana y Venezuela, Mohamed Irfaan Ali y Nicolás Maduro, han acordado este jueves no usar la fuerza «en ninguna circunstancia» en el marco de la disputa territorial del Esequibo, que había escalado las tensiones entre ambos países en las últimas semanas. «Guyana y Venezuela, directa o indirectamente, no se amenazarán ni utilizarán la fuerza mutuamente en ninguna circunstancia, incluidas las derivadas de cualquier controversia existente entre ambos Estados (...) Cualquier controversia entre los dos Estados se resolverá de conformidad con el Derecho Internacional, incluido el Acuerdo de Ginebra de 1966», reza un comunicado conjunto.

Ali y Maduro han acordado abstenerse, «ya sea de palabra o de hecho, de intensificar cualquier conflicto o desacuerdo derivado de cualquier controversia» bilateral, y han prometido cooperar «para evitar incidentes sobre el terreno que conduzcan a tensiones». También han pactado establecer inmediatamente una comisión conjunta con los ministros de Exteriores y técnicos de ambas partes, cuyos avances se presentarán a los mandatarios en un plazo de tres meses.

En caso de que se produzca un incidente, tendrán que comunicarlo a la parte contraria, a la Comunidad del Caribe (CARICOM), a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), y al presidente de Brasil, que ha actuado como mediador, «para contenerlo, revertirlo y evitar que se repita». En este sentido, han acordado que los líderes del CARICOM -el primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit- y la CELAC -el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves-, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sigan «ocupándose del asunto como interlocutores», mientras que el secretario general de la ONU, António Guterres, continuará como observador.

Ambas partes se han comprometido «con la búsqueda de la buena vecindad, la convivencia pacífica y la unidad de América Latina y el Caribe», mientras que han acordado continuar el diálogo sobre «cualquier otro asunto pendiente de importancia mutua por los dos países». Asimismo, han tomado «nota de la afirmación de Guyana de que está comprometida con el proceso y los procedimientos de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para la resolución de la controversia fronteriza», así como de «la afirmación de Venezuela de su falta de consentimiento y falta de reconocimiento» de la CIJ y su jurisdicción.

Tras el encuentro entre ambos dirigentes, a su vuelta a Caracas, Maduro ha calificado de «victoria» el encuentro con su homólogo guyanés y ha señalado que se trata de una demostración «concreta» de la convicción de un «pueblo que ama la paz, cree en la verdad y está dispuesto a defenderla siempre». «Ha valido la pena defender la verdad de Venezuela, levantar la bandera de la verdad, enarbolar nuestras razones históricas y buscar con la diplomacia bolivariana el camino del entendimiento para canalizar esta controversia por el camino del diálogo», ha recalcado.

No obstante, ha reconocido que la ronda de conversaciones llegó a ser «por momentos tensa», pero ha asegurado que han podido «hablar con la verdad» y plantear los puntos de vista de cada uno en cuanto al Esequibo. «Me sentí muy satisfecho de poder estar cara a cara, como lo quería, con el presidente de Guyana», ha expresado. Con todo, ha agradecido a Ali «por su franqueza y disposición al diálogo amplio en todos los temas que han podido abordar de manera directa». En este contexto, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha apuntado a la participación de las autoridades cubanas «para contribuir a la solución de conflictos», según ha señalado a través de su perfil en la red social X, anteriormente conocida como Twitter.

«Cuba saluda las conversaciones entre los presidentes de Venezuela y Guyana. Países y actores involucrados conocen las actuaciones de Cuba para contribuir a la solución de conflictos en Nuestra América, como hemos actuado en este caso de acuerdo a las peticiones de cada parte», ha manifestado. Por su parte, el secretario del Departamento de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha reafirmado la posición del Gobierno estadounidense de que la frontera terrestre «debe respetarse a menos que las partes lleguen a un nuevo acuerdo o que un organismo legal competente decida lo contrario».

Blinken ha realizado estas declaraciones en una conversación con su homólogo brasileño, Mauro Vieira, a quien le ha agradecido el «liderazgo diplomático» de Brasil «en la búsqueda de una resolución pacífica de la disputa entre Venezuela y Guyana sobre la región del Esequibo». Maduro y Ali se han reunido este jueves en Kingstown, la capital de la isla caribeña de San Vicente y las Granadinas, para intentar suavizar las tensiones por el conflicto sobre el Esequibo, territorio guyanés que es reclamado por Caracas como propio. Las tensiones entre los países aumentaron después de que el Gobierno venezolano realizara un referéndum sobre la anexión de la región.

Tras la aprobación de la consulta popular, Maduro anunció varias medidas como la creación del estado de Guayana Esequiba o la publicación de un nuevo mapa oficial con este territorio integrado, entre otras. En la víspera, el presidente de Guyana aseguró que su homólogo venezolano es «un criminal» que «actúa de forma imprudente» por sus recientes acciones y declaraciones. El conflicto territorial se remonta al siglo XIX, cuando un fallo de 1899, defendido desde Georgetown, estipulaba que Venezuela renunciaba al Esequibo, aunque más tarde se retractó de ello. Por su parte, Caracas se apoya en el Acuerdo de Ginebra de 1966 firmado entre Reino Unido (antigua potencia colonial de Guyana) y Venezuela, en el que reconocían al Esequibo como un territorio en disputa.