Imagen de archivo del desfile del Día de la Victoria. La última reforma legal del Kremlin comporta la posibilidad de incrementar las posibilidades de reclutamiento del ejército ruso. | Reuters

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El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha firmado este miércoles un decreto que simplifica los trámites de solicitud de la ciudadanía rusa a los habitantes de las regiones ucranianas de Jersón y Zaporiyia, ocupadas por las fuerzas rusas en el marco de la ofensiva lanzada el 24 de febrero, y ha iniciado las reformas legales para retirar el límite de edad para servir en el ejército ruso.

El documento para convertir en rusos a los ucranianos de las zonas ocupadas incluye enmiendas a un documento de abril de 2019 que reducía las trabas para que los residentes en las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk pudieran pedir la ciudadanía, según informa la agencia rusa de noticias Interfax. Putin firmó el 21 de febrero un decreto reconociendo la independencia de estas repúblicas, situadas en la región del Donbás (al este del país), y sacudidas por un conflicto armado desde hace años.

Apenas tres días después ordenó la invasión de Ucrania, un conflicto que lleva ya más de tres meses activo. Horas antes de la decisión del mandatario ruso, el vicepresidente del Comité de la Duma Estatal para Asuntos de la Comunidad de Estados Independientes (CIS), Viktor Vodolatski, había indicado que «el 70 por ciento» de los residentes en las zonas de Ucrania ocupadas por las fuerzas rusas quieren obtener pasaportes rusos. «En los territorios liberados, donde la gente vive ya una vida normal (...) la gente ha expresado el deseo (...) de obtener pasaportes rusos».

«Nuestra ley es flexible, adaptable, independientemente de la operación militar especial», destacó. «Creo que en el marco de la aplicación de la ley federal no habrá problemas para que las personas de estos territorios obtengan la ciudadanía», arguyó Vodolatski.

En paralelo el parlamento ruso ha aprobado una ley que cambia el paradigma vigente para ser militar en Rusia, que en la actualidad marcaba límites de edad para la firma del primer contrato con las Fuerzas Armadas de los 18 a los 40 años, y hasta los 30 años en el caso de personas extranjeras. La ley propuesta por el partido del Kremlin, Rusia Unida, fue aprobada en primera, segunda y tercera lectura por la Duma o cámara baja y, seguidamente, por el Senado.

Según sus autores, el objetivo es que cada persona en edad laboral pueda firmar su primer contrato profesional con las Fuerzas Armadas, de modo que se ampliarían de forma notable las capacidades de reclutamiento del ejército. Los diputados oficialistas explican que para el empleo de armamento de precisión y armamento pesado se necesitan «especialistas altamente cualificados», cuya edad suele rondar los 40-45 años. Rusia Unida confía en que la nueva ley permita atraer al servicio en el Ejército a especialistas civiles, desde ingenieros a técnicos de comunicaciones y médicos.

El apunte

Refuerzo en los servicios secretos

Muchas voces tildan al ejército ruso de monolítico y extremadamente pesado y lento en sus protocolos y actuaciones, algo que ha quedado patente en Ucrania, especialmente en las últimas semanas. Para cambiar la situación y darle un golpe de efecto a la guerra Putin ha decidido reforzar la estructura de los servicios secretos con el nombramiento de un general, Alexandr Kurenkov, como nuevo ministro para Situaciones de Emergencia. El general mayor, de 49 años, sirvió también en el Servicio Federal de Protección (FSO, siglas en ruso), donde se encargó de la seguridad de altos cargos. En los últimos años ejerció el puesto de subjefe de la Guardia Nacional, uno de los principales brazos de la represión de la oposición y la disidencia en este país.