El Ministerio de Sanidad gazací ha señalado en su último balance que entre las víctimas mortales hay catorce niños, según ha recogido la agencia palestina de noticias Maan, que ha indicado que al menos ocho palestinos han muerto en bombardeos perpetrados durante las últimas horas en varias zonas de Gaza. | Reuters

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Las autoridades de la Franja de Gaza, controlada por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han elevado este miércoles a 48 los palestinos muertos por los bombardeos israelíes contra el enclave desde el lunes, que han dejado además más de 300 heridos.

El Ministerio de Sanidad gazací ha señalado en su último balance que entre las víctimas mortales hay catorce niños, según ha recogido la agencia palestina de noticias Maan, que ha indicado que al menos ocho palestinos han muerto en bombardeos perpetrados durante las últimas horas en varias zonas de Gaza.

Así, ha indicado que entre las víctimas figuran cuatro jóvenes que se encontraban en una calle de Ciudad de Gaza, así como cuatro agricultores alcanzados por un ataque aéreo en el norte de la Franja, sin que las autoridades israelíes se hayan pronunciado sobre estas informaciones.

Por su parte, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) ha condenado «en los términos más firmes» la muerte el martes de cuatro niños palestinos cerca del campamento de Beit Hanun, en el norte de Gaza, todos ellos miembros de la misma familia.

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«Tenían menos de doce años y eran conocidos por la agencia porque iban a escuelas de la UNRWA», ha señalado la organización en un comunicado, en el que ha trasladado sus condolencias a sus familias y a los miembros de las comunidades «tan cruelmente afectadas por esta última escalada».

Así, ha mostrado su «profunda preocupación» por el «impacto de la escalada militar sobre los niños, dado que pone sus vidas y futuros en riesgo». «Los niños están y deben ser protegidos por el Derecho Internacional y los responsables de violar sus obligaciones deben rendir cuentas a partir de pruebas claras», ha sostenido.

La UNRWA ha pedido «a todas las partes» que «ejerzan la máxima contención y cumplan sus obligaciones bajo el Derecho Internacional, en los términos más estrictos, incluido en lo relativo a la protección del derecho inherente a la vida de los niños».

En esta línea, la fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI), Fatou Bensouda, ha advertido este mismo miércoles de la «posible comisión de crímenes» en el marco de los enfrentamientos registrados desde el lunes, al tiempo que ha mostrado su «gran preocupación» por «la escalada de violencia en Cisjordania, incluido Jerusalén Este, así como en Gaza y sus alrededores.

A primera hora de este miércoles, Hamás y Yihad Islámica han asegurado que los ataques con proyectiles contra territorio de Israel continuarán «hasta que el enemigo ponga fin a su agresión», en medio de un nuevo recrudecimiento del conflicto desde el lunes que ha dejado también seis israelíes muertos.

La Sala Conjunta que integran los brazos armados de ambas facciones, consideradas como grupos terroristas por Israel, ha señalado que la bautizada como operación 'Espada de Jerusalén' continúa» para proteger al pueblo y los lugares sagrados», en lo que ha descrito como «una batalla sagrada».

Por otra parte, al menos seis israelíes han muerto por el impacto de proyectiles disparados por las facciones palestinas desde Gaza y por un ataque con misil anticarro en el área de Moshav Netiv HaAsara, cerca de la frontera con el enclave palestino, según las autoridades israelíes.

Por otra parte, Israel habría rechazado, por otra parte, la propuesta planteada por Naciones Unidas y Egipto de un alto el fuego con Hamás, según la agencia estatal turca de noticias, Anatolia, y recogen medios israelíes. Presuntamente, Egipto y Naciones Unidas estarían trabajando para lograr detener los enfrentamientos.

En este sentido, el ministro de Defensa israelí, Benjamin Gantz, ha incidido en que las operaciones continuarán y que el país «no se prepara para un alto el fuego». «Ahora mismo no hay fecha de finalización para la operación», ha dicho, tal y como ha recogido el diario The Times of Israel.

«Únicamente cuando logremos una calma total podremos hablar sobre calma», ha sostenido, en el marco de una visita a la ciudad de Ascalón. «No escucharemos discursos moralistas contra nuestro deber de proteger a los ciudadanos de Israel», ha zanjado Gantz, quien era jefe del Ejército israelí durante la operación 'Margen Protector' de 2014.

Los enfrentamientos son los de mayor envergadura desde la operación 'Margen Protector', que se saldó con la muerte de 66 soldados y cinco soldados israelíes, así como más de 2.000 palestinos, la mayoría de ellos civiles, según los datos recogidos por Naciones Unidas, y que concluyó con un acuerdo de alto el fuego pactado con la mediación de Egipto.

El Ejército de Israel ha destacado además que ha llevado a cabo un bombardeo contra un equipo de Hamás que se preparaba para lanzar un dron contra territorio israelí, así como contra un lanzacohetes controlado por el grupo, considerado como una organización terrorista por las autoridades israelíes.

Asimismo, ha asegurado haber «neutralizado» al jefe de Inteligencia Militar de Hamás, Hasán Kaogi, y a su 'número dos', Uail Isa, quien era además jefe del Departamento de Contraespionaje e Inteligencia Militar. «Parece que nuestra información de Inteligencia era mejor», ha añadido.

Las autoridades de Gaza han detallado durante la jornada que entre los últimos objetivos bombardeados por Israel figuran decenas de edificios gubernamentales, incluidas comisarías, edificios de Interior y Seguridad y otras instalaciones, según la agencia Maan.

Los nuevos enfrentamientos han estallado después del aumento de las tensiones en Jerusalén, al alza por las órdenes de desahucio de familias palestinas en el barrio de Sheij Jarrá, en Jerusalén Este, que se recrudecieron durante los últimos días para protestar contra la represión por parte de las fuerzas de seguridad israelíes, que dejaron cientos de palestinos heridos.

Las tensiones aumentaron el domingo, cuando las fuerzas israelíes irrumpieron nuevamente en la Explanada de las Mezquitas -lugar conocido como Monte del Templo por los judíos- y lanzaron gases lacrimógenos incluso en el interior de la mezquita de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes.

En respuesta, Hamás lanzó varios proyectiles contra Jerusalén y sus alrededores, tras varias advertencias a Israel sobre la represión policial, lo que llevó a Israel a responder con una campaña de bombardeos contra el enclave, a la que las facciones palestinas han respondido incrementando sus disparo de cohetes.