Nancy Pelosi ha anunciado el 'impeachment' contra Trump. | ERIN SCOTT

TW
2

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, ha anunciado este jueves que la Cámara Baja activará el proceso de destitución parlamentaria ('impeachment') contra el presidente del país, Donald Trump, por sus presiones a Ucrania para investigar al hijo del ex vicepresidente estadounidense Joe Biden.

«Tristemente, pero con confianza y humildad y pleno amor por Estados Unidos, hoy le pido al presidente (de la Comisión Judicial) que proceda con los artículos del 'impeachment'», ha dicho Pelosi en una breve comparecencia ante los medios de comunicación.

La dirigente demócrata ha considerado que «los hechos son incontestables». «El presidente abusó de su poder para su propio beneficio personal a expensas de nuestra seguridad nacional», ha afirmado.

La jefa de la cámara baja ha subrayado que «en Estados Unidos nadie está por encima de la ley» y por eso los Padres Fundadores crearon un «remedio contra un líder peligroso o corrupto: el 'impeachment'». «Si permitimos que el presidente esté por encima de la ley, entonces seguramente pondremos en peligro nuestra República», ha advertido.

Pelosi ha tomado esta decisión en base al informe de la comisión que investiga el 'impeachment', publicado el pasado martes, el cual destapa «un prolongado esfuerzo de meses por parte del presidente Trump para usar los poderes de su oficina para solicitar la injerencia extranjera en su nombre en las elecciones de 2020».

La comisión, integrada a su vez por las de Supervisión, Reforma y Asuntos Exteriores, concluye que Trump retorció la política exterior de Estados Unidos hacia Ucrania con el propósito de que el país europeo abriera dos investigaciones «políticamente motivadas» para favorecer su reelección el próximo año.

Según los investigadores, Trump pretendía que las autoridades ucranianas investigaran al precandidato demócrata Joe Biden y a su hijo Hunter Biden por supuestas corruptelas en sus negocios en Ucrania y otra sobre «la desacreditada teoría de que fue Ucrania, no Rusia, quien interfirió en las elecciones presidenciales de 2016».

Para conseguir que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, impulsara estas dos investigaciones, Trump condicionó a ello dos cuestiones clave: la ayuda militar que Washington da a Kiev en el marco de la guerra en Donbás contra los separatistas prorrusos y una «ansiada visita» a la Casa Blanca.

En opinión de la comisión, con ello Trump no solo abusó de poder usando la política exterior como un instrumento al servicio de sus intereses electorales, sino que puso en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos por condicionar a dichas investigaciones la ayuda militar a Ucrania.

Acusa igualmente a Trump de obstruir la investigación del 'impeachment' en la Cámara de Representantes: «De hecho, es difícil imaginar un caso más fuerte o más completo de obstrucción que el protagonizado por el presidente desde que comenzó la investigación».

Tras el visto bueno de Pelosi y, en base al citado informe, ahora la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes tendrá que redactar el pliego de cargos contra el magnate neoyorquino.

La Constitución estadounidense establece que los únicos cargos por los que puede ser juzgado un presidente en ejercicio son soborno, extorsión y «otros delitos y fechorías». Fuentes consultadas por CNN han indicado que sería acusado de abuso de poder y soborno ('quid pro quo') y obstrucción al Congreso y a la Justicia.

Una vez redactada la acusación contra Trump, se someterá a votación en el pleno de la Cámara de Representantes que decidirá, por mayoría simple, si envía a juicio el presidente, lo que sería el 'impeachment' en sentido estricto.

De aprobarlo, el juicio contra Trump se celebraría en el Senado -con mayoría republicana-. El jefe del Supremo ejercería de presidente del tribunal que conformarían los propios senadores. Para condenar al presidente, se necesita una mayoría de al menos dos tercios.

Si se compara con un proceso judicial ordinario, la Cámara de Representantes ejercería de juez instructor y fiscal, mientras que el Senado asumiría el papel de jurado y el presidente del Tribunal Supremo de juez.

La Casa Blanca ha expresado este mismo jueves su confianza en que Trump salga victorioso del 'impeachment', dada la mayoría republicana en el Senado. Allí habrá un «juicio justo», ha dicho en Twitter la portavoz gubernamental, Stephanie Grisham.

En la actualidad, la cámara alta cuenta con 53 republicanos, 45 demócratas y dos independientes, si bien estos últimos votan en la mayoría de las ocasiones del lado del Partido Demócrata. Para que Trump sea destituido son necesarios 67 votos, por lo que haría falta que al menos 20 republicanos cambiasen de bando.

Solo tres presidentes estadounidenses han sido sometidos a un 'impeachment'. Andrew Johnson, que ganó el juicio político; Richard Nixon, que dimitió antes de ser cesado por el 'Watergate'; y Bill Clinton, que salió igualmente victorioso de sus mentiras en el caso Lewinski.