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Las autoridades francesas detuvieron este sábado a más de 150 personas en una nueva jornada de protestas en París, donde coincidieron una manifestación de los «chalecos amarillos» con otras dos en defensa del clima y contra la reforma de las jubilaciones.
En total, hasta las 17.00 hora local (15.00 GMT), 152 personas habían sido arrestadas en la capital francesa.

Las concentraciones de los «chalecos amarillos» no habían sido autorizadas, pero sus integrantes, que este sábado cumplían su 45 jornada de movilizaciones, mantuvieron su protesta y acabaron siendo dispersados con gases lacrimógenos por parte de las fuerzas del orden.

Las autoridades habían desplegado a 7.500 agentes para evitar altercados ante el temor de la presencia de los llamados «black blocs», grupos violentos de encapuchados conocidos por provocar altercados durante las manifestaciones.

Miembros de ese movimiento, no obstante, lograron sumarse a la manifestación contra la crisis climática, protagonizando enfrentamientos contra las fuerzas del orden.
Entre los controles efectuados, policías y gendarmes habían incautado bolas de petanca o un martillo.

Las protestas de los «chalecos amarillos» comenzaron el pasado noviembre en un primer momento contra la subida de los impuestos al diésel, y su amplitud llevó al presidente de Francia, Emmanuel Macron, a anunciar un paquete de medidas en favor de la calidad de vida de los ciudadanos con el objetivo de mitigar la crisis.