Restos del avión siniestrado en 2014. | Reuters

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La Fiscalía francesa ha imputado a la compañía aérea española Swiftair por el accidente del 24 de julio de 2014 en Mali, en el que murieron 116 personas. Dos de los tripulantes eran mallorquines: el piloto Agustín Comerón, residente en la isla, y su segunda Isabel Gost, de sa Pobla.

Schapira, cuyo gabinete tiene sede en París, declinó hacer más comentarios sobre el proceso, en el que la Fiscalía acusa a la compañía de homicidios involuntarios por impericia, imprudencia, desatención, negligencia y falta de una obligación de prudencia o de seguridad.

Swiftair operó el 24 de julio de 2014 el vuelo 5017 para Air Algérie que acabó por estrellarse en el este de Mali, entre Uagadugu y Argel, sin dejar supervivientes.

El aparato llevaba a bordo a 116 personas de 15 nacionalidades, incluidos 54 franceses y los seis españoles integrantes de la tripulación.

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A comienzos de este año, los expertos judiciales que elaboraron un peritaje para los magistrados instructores sobre el accidente atribuyeron el siniestro a la formación inadecuada de los pilotos, según informó el diario Le Figaro.

De acuerdo con este informe, Swiftair no cumplió con sus obligaciones, especialmente en materia de formación de su personal para ese tipo de aparato, un McDonnell Douglas (MD80).

En otro análisis sobre la tragedia, los peritos de la Oficina de Investigación y Análisis (BEA) francesa, encargados de las pesquisas por las autoridades malienses, indicaron que la tripulación no activó el sistema de descongelación de las sondas de presión, situadas en la parte delantera del avión.

Según estos investigadores, todo esto se tradujo en el envío de información errónea al piloto automático. E