Jens Weidmann, en el exterior de la sede del Bundesbank. | RALPH ORLOWSKI

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Los tipos de interés del Banco Central Europeo están demasiado bajos para Alemania, dijo ayer el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, agregando que la política monetaria del BCE debería seguir siendo expansiva «por no más tiempo del que sea absolutamente necesario».

Durante una día de puertas abiertas del banco central alemán para el público, Weidmann destacó que muchos ahorradores en Alemania «están irritados por los tipos bajos de interés», pero dijo que esas tasas bajas tenían por fin apoyar la inversión y el consumo.

Disimetría

El BCE rebajó las tasas de interés a mínimos históricos el mes pasado, como parte de un paquete de medidas para ayudar a la debilitada economía de la zona euro, donde la inflación está muy por debajo del objetivo del banco central y donde no se otorgan créditos a las pequeñas empresas.

Sin embargo, la economía alemana, la mayor de Europa, ha estado superando a otros países del bloque.

«Está claro que la política monetaria, vista desde el punto de vista alemán, es demasiado expansiva para Alemania, demasiado relajada», dijo Weidmann a la audiencia durante el inicio del evento.

Sin 'burbuja'

«Si persiguiémos solo nuestra propia política monetaria, cosa que no hacemos, se vería de forma distinta, pero estamos en una unión monetaria y eso implica que nuestras decisiones debemos orientarlas al conjunto de países reunidos».

Weidmann también aprovechó su contacto con sus compatriotas y prensa internacional para reiterar una advertencia que había hecho previamente acerca de los riesgos «de dejar que la política económica sea demasiado laxa durante demasiado tiempo».

«Esta fase de bajos tipos de interés, esta fase de política monetaria expansiva, no debería durar más de lo que es absolutamente necesario».

Por su parte la vicepresidenta del Bundesbank, Claudia Buch, manifestó que los precios de las propiedades estaban sobrevalorados en algunas grandes áreas urbanas en Alemania en hasta un 20 a un 25 por ciento, pero que «no hay un riesgo crítico de que se esté formando un burbuja de precios».