KEF01 MANSURA (EGIPTO) 24/07/2013.- Numerosos oficiales de policía egipcios hacen guardia cerca de la comisaría en la que se registró anoche la explosión de una bomba que causó al menos un muerto y 28 heridos, en Mansura, capital de la provincia de Daqahiliya (Egipto), hoy, miércoles 24 de julio de 2013. En los últimos días, esta localidad ha sido escenario de enfrentamientos entre detractores y opositores del depuesto presidente, el islamista Mohamed Mursi. EFE/Stringer EGIPTO CRISIS | STRINGER

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El jefe de las Fuerzas Armadas de Egipto, Abdel Fatah al Sisi, llamó al pueblo a manifestarse mañana en apoyo de los intentos de las fuerzas del orden de poner fin a la violencia y el terrorismo en el país.

El llamamiento soliviantó a los Hermanos Musulmanes, firmes detractores del golpe militar del pasado 3 de julio contra Mohamed Mursi, que acusaron a Al Sisi de alentar con sus declaraciones a «una guerra civil».

Con el fin de rebajar la tensión, el portavoz militar Ahmed Ali negó que las declaraciones del también ministro de Defensa sean una invitación a la violencia contra sectores determinados.

Tras los disturbios que en los dos últimos días han dejado catorce muertos, Al Sisi afirmó que «todos los egipcios honorables deben salir a la calle».

Manifestaciones

«¿Por qué salir? Para darme una autorización y una orden para enfrentar la probable violencia y terrorismo», dijo durante una ceremonia de graduación de cadetes en Alejandría.

En respuesta, los Hermanos Musulmanes aseguraron que sus manifestaciones son pacíficas y que quienes ejercen la violencia y el terrorismo son los promotores del golpe de Estado.

La doble convocatoria de protestas para ese día, al igual que ocurrió la semana pasada, despierta nuevos temores a que las calles egipcias sean escenario de conatos de violencia

La hermandad calificó a Al Sisi de «traidor» y le responsabilizó de «cada gota de sangre que se derrama» y de profundizar la división nacional.

El dirigente de los Hermanos Musulmanes, Esam al Arian, afirmó por su parte que las palabras de Al Sisi no impedirán que «millones» de seguidores de Mursi continúen sus protestas.

Desde el golpe militar, los islamistas han protagonizado multitudinarias manifestaciones que en ocasiones han derivado en disturbios que se han saldado con decenas de muertos.

Los militares suspendieron la Constitución y la Cámara alta del Parlamento y nombraron a un presidente interino, Adli Mansur, para guiar una nueva etapa de transición que conduzca a elecciones parlamentarias y presidenciales.

Sobre esta hoja de ruta, Al Sisi dijo durante su alocución que no se renunciará «ni por un momento» al plan para conducir la transición egipcia. «Hemos dicho a todos que deseamos efectivamente elecciones libres y transparentes», afirmó.

Al Sisi también señaló que las Fuerzas Armadas no engañaron a Mursi y que dieron un plazo a todas las fuerzas políticas para que hallaran una solución a la crisis.