La ONU denuncia que el Ejército detiene a niños palestinos bajo la acusación falsa de arrojar piedras, delito que acarrea hasta 20 años de cárcel. | Efe

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El Comité para los Derechos de la Infancia de Naciones Unidas ha denunciado en un informe que Israel maltrata sistemáticamente a niños palestinos, a quienes somete a «tratamiento degradante y torturas», niega su derecho a la educación y a los cuidados médicos indispensables y, en tiempos de conflicto armado, emplea como «escudos humanos» y convierte en objetivos indiscriminados de sus acciones bélicas, lo que ha derivado en la muerte de cientos de menores.

El informe, redactado por 18 expertos, señala que unos 7.000 niños palestinos de entre 9 y 17 años, han sido arrestados, interrogados y detenidos. Durante el período de detención, «son sometidos sistemáticamente a tratamientos degradantes, y en ocasiones a torturas», apunta el documento. «Los niños son interrogados en hebreo, un lenguaje que no comprenden, y firman confesiones en ese idioma para conseguir su liberación», indicó.

La mayoría de los niños detenidos son acusados de arrojar piedras a las fuerzas de seguridad israelíes, un delito que pude acarrear una pena de hasta 20 años de cárcel. Sin embargo, y como recuerda el comité, muchos soldados israelíes han testificado que los arrestos son, en ocasiones, completamente arbitrarios.

Cientos de niños muertos

El informe destaca que la de por sí precaria situación de los niños palestinos se agrava aún más en tiempos de conflicto. «Cientos de niños», asegura, «han muerto y miles han resultado heridos en los últimos 10 años como resultado de operaciones militares del estado parte (Israel), especialmente en la Franja de Gaza.

El comité hace especial hincapié en su profunda preocupación por «el continuo uso que hace Israel de niños palestinos como informantes y escudos humanos», y denuncia en este sentido 14 casos registrados entre enero de 2010 y marzo de 2013.

El Ejército israelí, apunta el informe, hace uso de los niños con total impunidad para entrar en edificios potencialmente peligrosos y llega a poner a los menores delante de vehículos militares para disuadir a otros palestinos de lanzar piedras.

«Casi todos los que han usado a los niños como escudos humanos y soplones siguen sin recibir castigo. Los soldados condenados por usar a niños a punta de pistola para que registren supuestas bombas, recibieron solo una sentencia de tres meses que fue suspendida, y resultaron degradados», indicó.