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Al menos joven tunecino ha perdido la vida durante los enfrentamientos en la capital, Túnez, cuando 500 partidarios del grupo salafista Ansar al Sharia, integrado dentro del islamismo radical, comenzaron a lanzar piedras contra la Policía después de que las autoridades les prohibieran manifestarse, según informó la agencia oficial de noticias tunecina, TAP.

El Gobierno había prohibido el pasado viernes la conferencia convocada para ayer en Kairuán, por considerar que suponía un peligro para la seguridad. El grupo, abiertamente partidario de Al Qaeda, anunció ese mismo día su intención de seguir adelante con su acto, durante una rueda de prensa celebrada en una mezquita de la capital a la que únicamente se ha permitido el acceso a los periodistas varones.

El miércoles, el líder del partido islamista moderado Ennahda, Rached Ghannouchi, subrayó que el evento no tendría lugar si no era con permiso del Ministerio del Interior, al tiempo que advirtió a la formación de que no entrase en conflicto con el Gobierno.

Enfrentamientos

El pasado fin de semana se registraron enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y Anshar al Sharia, tras la disolución violenta de varias manifestaciones de la formación bajo el argumento de que no contaban con los permisos necesarios.

Poco después, el Ministerio del Interior emitió un comunicado para resaltar la necesidad de que los eventos celebrados en espacios públicos obtengan los permisos necesarios y subrayó que todo intento de incitar a la violencia con la Policía será enfrentado en base a la ley.

En respuesta, el líder de la formación salafista, Saif Alá Benahsine, alias ‘Abu Iyadh’, acusó al Gobierno de «tiranía» por prohibir las manifestaciones advirtió de que dicha postura equivale a «una declaración de guerra». En marzo, Benahsine, que mantiene presuntamente lazos con la organización terrorista Al Qaeda, amenazó con derrocar al nuevo Gobierno tunecino, apenas un día después de que el primer ministro, Alí Laarayedh, le acusara de introducir armas de forma ilegal en el país.

Benahsine está en busca y captura por su presunta participación en la incitación a los ciudadanos a llevar a cabo el ataque contra la Embajada de Estados Unidos en el país, que desató un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad que se saldó con cuatro tunecinos fallecidos.