Planta de extracción de gas en Amenas, junto a la frontera de Argelia y Libia, donde ayer se llevó a cabo el secuestro. | STATOIL

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Un grupo ultrarradical afín a Al Qaeda, dirigido por un histórico terrorista, ha castigado este miércoles a Argelia por su solidaridad con Francia en la guerra que este país libra contra los islamistas armados en el norte de Malí. Ha perpetrado su mayor secuestro colectivo apresando a 41 rehenes occidentales, aunque fuentes oficiales argelinas rebajan a «más de veinte» el número de cautivos.

Este secuestro masivo en una planta energética del sureste del país es el mayor desafío terrorista al que se enfrenta el Gobierno argelino desde que en 2003 el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), del que nació Al Qaeda en el Magreb, capturó a 32 turistas en el Sáhara.

Protección

Armados hasta los dientes, 60 terroristas han atacado de madrugada un centro de extracción de gas en Amenas, cerca de la frontera libia, al sureste del país, causando dos muertos (un británico y un argelino), tres heridos (dos británicos y un noruego) y secuestrando a 41 occidentales, entre los que figuran 13 noruegos, siete estadounidenses y ciudadanos de Francia, Canadá, Japón e Irlanda, entre otros países.

Las instalaciones petroleras y gasísticas suelen estar muy protegidas por seguridad privada y por la Gendarmería. Conseguir introducirse en ellas es una hazaña. La que ha sido atacada este miércoles es explotada conjuntamente por la empresa argelina Sonatrach, la británica BP y la noruega Statoil. BP ha anunciado que la extracción de gas ha quedado paralizada.

Objetivos

Los terroristas obedecen a Mojtar Belmojtar, el responsable del secuestro de tres catalanes en Mauritania en 2009, que a finales del año pasado se escindió de la rama magrebí de Al Qaeda para fundar su propia célula a la que bautizó «Aquellos que firman con su sangre».

Aunque se haya separado de Al Qaeda, Belmojtar convive con sus jefes en el norte de Mali y comparte sus objetivos. Llevaba días diciendo que devolverá «ojo por ojo, diente por diente» los golpes que reciban los islamistas en el norte de Mali.