Dos vídeos furtivos ponen en aprietos al candidato republicano de EEUU, Mitt Romney. | José Sanchís

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Unos controvertidos comentarios del candidato presidencial republicano en EEUU, Mitt Romney, sobre los votantes demócratas, los hispanos y el conflicto palestino-israelí lo han puesto en aprietos a 40 días de las elecciones y con el presidente Barack Obama con ventaja en los sondeos.

Las declaraciones, que han vuelto a revolucionar una campaña electoral muy disputada, están recogidas en un vídeo grabado de forma furtiva en una cena privada de Romney con grandes donantes, el pasado 17 de mayo en Boca Raton (Florida). En el vídeo se ve a un Romney relajado comentando que un 47 % de los estadounidenses votarán en noviembre por Obama, que aspira a la reelección, porque «creen que son víctimas, que el gobierno tiene la responsabilidad de cuidar de ellos, que tienen derecho a salud, alimentación, vivienda o como lo quieran llamar».

Preocupación

«Mi trabajo no es preocuparme por esas personas. Nunca los convenceré de que deberían asumir su responsabilidad y preocuparse de sus vidas», dijo Romney, para quien ese 47 % que apoyará a Obama son aquellos que no pagan impuestos a la renta.

Su propósito de dejar atrás su imagen de hombre rico ajeno a las preocupaciones del ciudadano medio queda seriamente cuestionado por esas declaraciones, según coinciden analistas y medios, y los más inclinados a la izquierda opinan incluso que ya ha perdido las elecciones.

Tras el revuelo suscitado por el vídeo, Romney convocó una conferencia de prensa en California y argumentó que sus ideas «no fueron expuestas de manera muy elegante», porque estaba «hablando de manera coloquial», pero no se disculpó por sus afirmaciones.

La campaña sufrió un nuevo revés tras la difusión de un nuevo vídeo que muestra a Romney diciendo que los palestinos no quieren la paz y que la solución del conflicto con Israel era imposible. «Veo que los palestinos no quieren la paz, por motivos políticos, comprometidos con la destrucción y eliminación de Israel, y estos temas espinosos, y digo que no hay camino», dijo Romney.