La candidata a la presidencia del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), Josefina Vázquez Mota, tras emitir su voto. | Reuters

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Millones de mexicanos votaron ayer un nuevo presidente con una fuerte presencia de agentes de seguridad en las regiones ‘controladas’ por el narcotráfico, en unos comicios que marcarían el regreso al poder del PRI, que dominó la escena política durante casi todo el siglo pasado. El desgaste del PAN y el narcotráfico abonan el regreso del PRI.

El candidato del opositor PRI, el abogado de 45 años Enrique Peña Nieto, llegó a las elecciones con al menos 10 puntos de ventaja sobre el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, según los sondeos, mientras que la oficialista Josefina Vázquez Mota, se ubicaba en tercer lugar. «Deseo que en esta jornada electoral quien resulte ganador sea para el bien de México», dijo Peña Nieto, tras votar en su natal Atlacomulco, en el Estado de México.

Protestas

Poco antes de que llegara a la mesa electoral, un grupo de simpatizantes de un movimiento de estudiantes mostró una manta con la leyenda: «Ante la intimidación, razón; ante la manipulación, información», mientras que partidarios del candidato coreaban consignas a su favor. El popular Peña Nieto, ex gobernador del Estado de México y casado con una actriz de telenovelas, es clave para las aspiraciones del PRI de volver a la presidencia.

El partido perdió el poder en el 2000 tras siete décadas consecutivas de gobierno, un período en el que muchas veces fue acusado de corrupción y autoritarismo.
Iván Mendoza, un ayudante de mecánico de 32 años que habita en Atlacomulco, de donde han surgido importantes políticos del PRI, se mostró escéptico respecto de Peña Nieto.