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El presidente del Gobierno español en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, ha considerado hoy que tras los últimos pasos dados por la eurozona se ha andado «la mitad del camino» para salir de la crisis, aunque ha advertido de que quedan reformas pendientes en Europa y España.

«La luz, aunque sea todavía lejos, se ve al final, y el primer paso es la recuperación de la confianza», ya que «si la presión sobre la deuda permanece indefinidamente la recuperación económica, clave para el empleo, será mucho más difícil» ha dicho el presidente del Gobierno en funciones tras su último Consejo Europeo.

Con la decisión adoptada hoy de aprobar un tratado intergubernamental para reforzar la unión fiscal entre la mayoría de los miembros de la UE Zapatero cree que el objetivo de recuperar la confianza de los inversores y rebajar las tensiones sobre la deuda soberana está más cerca.

No obstante, ha advertido de que, ante su experiencia en otras reuniones de esta naturaleza, prefiere esperar a que dicha impresión positiva se consolide por parte de los mercados y las instituciones internacionales en las próximas 24 o 48 horas.

A juicio de Zapatero, el estímulo económico «fundamental» que necesitan la zona euro y España son la «confianza y sostenibilidad» que refuerzan estas últimas decisiones, que no ve menoscabadas por el hecho de que Reino Unido haya preferido quedarse al margen de las mismas.

Una vez que se haya recuperado la capacidad de financiación, podrá haber otros estímulos fiscales o monetarios, ha opinado.

Según Zapatero, entre los puntos del acuerdo al que se ha llegado en Bruselas, el más importante para la confianza es el haber remarcado la excepcionalidad del caso griego respecto a la invitación a los acreedores privados a que renuncien a cobrar parte de lo que se les adeude.

El jefe del Ejecutivo ha admitido a este respecto que la declaración de Deauville del año pasado, en la que Francia y Alemania pusieron sobre la mesa la posible participación privada en la reestructuración de los títulos griegos «ha sido un factor decisivo» para la extensión de la crisis de deuda.

Sobre la reunión del Consejo Europeo, ha reconocido que la inmensa mayoría «por no decir casi todos menos uno» de los miembros de la UE prefería una reforma de los tratados «con más o menos alcance», pero una negativa inglesa no iba a frenarles, cuando además se contaba con una «alternativa razonable» como el acuerdo intergubernamental.

Los líderes también han discutido «bastante» en su reunión sobre la opción de los eurobonos, ha dicho Zapatero, para quien el próximo año esta mutualización de la deuda europea podría dar pasos adelante.