López Aguilar, presidente de la comisión de Justicia y Libertades, y Pérez Rubalcaba, en Bruselas. | Reuters - ERIC VIDAL

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Los tres principales grupos de la Eurocámara -populares, socialistas y liberales- decidieron ayer dar su visto bueno al acuerdo que permitirá a Estados Unidos acceder a los datos bancarios de los ciudadanos europeos en el marco de la lucha contra la financiación del terrorismo, según el presidente de la comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo, Juan Fernando López Aguilar.

La disposición favorable de los grupos al polémico acuerdo se materializó en una reunión celebrada después de que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, intentara vencer las últimas resistencias de los eurodiputados, que ya rechazaron un primer texto el pasado mes de febrero al considerar que no se había tenido en cuenta la opinión del Parlamento y que se protegía poco la privacidad de los europeos.

El último escollo se salvó después de que el Consejo aceptara la reivindicación de los liberales para que la Comisión Europea presente un balance sobre el funcionamiento del convenio a los tres años de su entrada en vigor y pueda revisarse a los cinco años.

Control directo europeo

«Hemos conseguido que exista un control directo europeo y la posibilidad de crear un sistema equivalente en territorio europeo. El acuerdo alcanzado cubre las exigencias de la gran mayoría de los partidos políticos de la Eurocámara y por ello le daremos luz verde», resumió López Aguilar.

El resultado es un pacto que introduce como principal novedad que la agencia europea de cooperación policial, Europol, sea la encargada de verificar que las peticiones que hagan las autoridades norteamericanas «sean tan específicas como sea posible para minimizar la cantidad de datos que se transfieren» y que resulten «necesarias» para los fines que se persiguen, esto es, sólo en el marco de investigaciones antiterroristas.

Estados Unidos ha prometido que designará a un responsable para analizar las actividades y que habrá auditores independientes para controlar la correcta aplicación del acuerdo y también ha ofrecido ayuda a la UE para crear su propio sistema de rastreo de financiación del terrorismo.