Los seguidores del depuesto Shinawatra se concentran en las calles de Bangkok. | Efe - BARBARA WALTON

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El frente de los llamados 'camisas rojas', que reunió en Bangkok a unos 100.000 manifestantes, dio ayer al Gobierno de Tailandia un plazo de 24 horas para renunciar, disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas.
Con ese ultimátum también llegó la amenaza del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura de marchar sobre los lugares estratégicos de la capital tailandesa con la finalidad de paralizar la actividad del Gobierno y en los organismos oficiales.
«Si no recibimos una respuesta dentro del plazo que hemos dado, vamos a marchar por las calles de Bangkok», anunció a los miles de manifestantes Nathawut Saikua, considerado uno de los dirigentes de ala dura de los 'camisas rojas', conocidos con ese nombre debido a que se distinguen por vestir prendas de este color.
El Frente, en un comunicado dirigido a la 'marea roja' que tapiza una extensa zona del casco viejo de la urbe donde planea acampar durante varios días, calificó al Ejecutivo de títere del estamento militar que en septiembre de 2006 depuso al ex primer ministro y multimillonario Thaksin Shinawatra, el icono en el exilio de los manifestantes.
En medio de un creciente clima de tensión, el jefe del Ejecutivo tailandés y líder del Partido Demócrata, Abhisit Vejjajiva, indicó a la prensa que su Gobierno declarará el estado de excepción en Bangkok en caso de que las manifestaciones antigubernamentales pongan en riesgo la seguridad.
La medida da al Ejército poder para hacerse con el control de la seguridad en caso de disturbios en la capital tailandesa, donde unos 100.000 detractores exigen en las calles la inmediata disolución del Parlamento y elecciones anticipadas.
En caso de aplicarse el estado de excepción, el Gobierno puede anular el derecho de asamblea pública y el cierre de aquellos medios de comunicación locales que «inciten a la violencia».