Soldados estadounidenses resguardan el lugar donde explotó un coche bomba en Bagdad. | SHEHAB AHMED - STR - EFE - EPA

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La invasión de Irak por Estados Unidos en marzo de 2003 fue ilegítima respecto al derecho internacional, según el presidente de una comisión investigadora independiente holandesa, cuyas conclusiones fueron presentadas ayer por la mañana en La Haya. «La legitimidad no era suficiente» para que Holanda apoyara la invasión, declaró el presidente de la comisión investigadora Willibrord Davids, en una conferencia de prensa celebrada en La Haya.
«Las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre Irak en los años noventa no otorgaban mandato para una intervención» militar norteamericano-británica, indica el conocido como «Comisión Davids», informe de la comisión independiente que fue entregado ayer al primer ministro holandés Jan Peter Balkenende, quien ya encabezaba el Gobierno en 2003. La comisión investigadora había sido creada en febrero de 2009 a petición del Gobierno, en respuesta a las presiones de la oposición parlamentaria, que cuestionaba la legitimidad del apoyo político aportado por Holanda a la invasión de Irak y que lideraba George W. Bush, presidente de Estados Unidos.


Sin pruebas

Integrada por ocho expertos, la comisión debía examinar el proceso que entre mediados de 2002 y mediados de 2003 llevó a que el Gobierno holandés decidiera apoyar la invasión a pesar de la ausencia de resolución de las Naciones Unidas.
El Gobierno holandés había justificado su apoyo político a la invasión diciendo que Irak violaba las resoluciones de desarme de las Naciones Unidas, mientras que Estados Unidos y Gran Bretaña lo hicieron aduciendo la presencia de armas de destrucción masiva en territorio iraquí.
En este sentido, el Parlamento de La Haya «no fue bien informado por el Gobierno de su actitud frente a la petición de apoyo de Estados Unidos». Es más, los informes elaborados por los servicios secretos sobre la amenaza de las supuestas armas de destrucción masiva iraquíes, «eran mucho más matizados que los presentados por los políticos ante el Congreso», señala el informe.
Según la comisión investigadora, en agosto de 2002 el ministerio de Relaciones Exteriores holandés, dirigido en esa época por el ex secretario general de la OTAN, Jaap De Hoop Scheffer, ya había decidido «la política de apoyo de Holanda a la invasión iraquí».
Subordinación
«La cuestión de la legitimidad respecto al derecho internacional fue subordinada por el Gobierno de la época a la línea directriz definida por Relaciones Exteriores», afirma textualmente el informe de la comisión. Según la investigación, no existe «ninguna prueba» de que Holanda haya aportado «una contribución militar activa» a la invasión.
Sin embargo, en julio de 2003, Holanda envió unos 1.100 hombres al sur de Irak para participar en la fuerza multinacional dirigida por Estados Unidos bajo mandato de las Naciones Unidas. La misión de ese contingente militar concluyó en la primavera de 2005.