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El Ejército Irlandés de Liberación Nacional (INLA), el tercer grupo disidente del IRA más importante, anunció ayer su renuncia a la lucha armada y su compromiso con la vía democrática.

La decisión de la organización terrorista, que lleva en tregua 11 años, es fruto de un proceso de negociaciones y discusiones internas que comenzó hace cinco meses y que debería culminar en el futuro próximo con la destrucción de sus arsenales.

En un comunicado leído durante un acto conmemorativo celebrado en un cementerio de la localidad de Bray, al norte de Dublín, el INLA aseguró que el conflicto «ha terminado».

La lectura de la nota corrió a cargo de Martin McMonagle, representante del Partido Socialista Republicano Irlandés (IRSP), brazo político del INLA, quien reconoció que el objetivo histórico de unificar la isla bajo una república socialista será alcanzado por «medios exclusivamente pacíficos».

«El Movimiento "dijo el interlocutor" ha sido informado por el INLA de que, después de un serio proceso de debate, consultas y análisis, se ha llegado a la conclusión de que la lucha armada ha terminado».

Vía democrática
No obstante, añadió, continuarán opuestos, por medios democráticos, al acuerdo de paz del Viernes Santo (1998) y a la plataforma que este documento, en teoría, ofrece a los nacionalistas de la isla para una hipotética reunificación.

En su alocución, McMonagle no se pronunció sobre la entrega de armas y la destrucción de los arsenales del grupo paramilitar, pues indicó que esta cuestión es «asunto del INLA».

Gerry Adams, presidente del Sinn Fein "brazo político del ya inactivo IRA", celebró ayer el anuncio de los disidentes, aunque advirtió de que, «dada la historia del INLA, su decisión será recibida con cierto escepticismo».

«Si a las palabras siguen las acciones necesarias, éste es un hecho destacable. Pediría a todos los grupos que atiendan a los deseos de los irlandeses, que quieren lograr objetivos políticos por medios democráticos y pacíficos», señaló Adams.