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EFE-GAZA
El Movimiento de Resistencia Islámica Hamás y el nacionalista Al Fatah pactaron ayer una nueva tregua -la tercera desde el domingo-, al término de una jornada de violencia que dejó al menos 20 muertos y decenas de heridos. Quince de las víctimas murieron en choques entre Hamás y Al Fatah, y el resto en ataques aéreos de Israel en respuesta a los lanzamientos de cohetes contra su territorio que se han recrudecido desde que empezó la ola de violencia interna en Gaza.

El Gobierno israelí resolvió por la tarde responder con una «serie de acciones militares» al lanzamiento de cohetes artesanales, 50 desde el martes.

Varios F-16 atacaron una base de la denominada «Fuerza Auxiliar», creada por Hamás tras acceder al poder hace más de un año, matando a cinco policías e hiriendo al menos a 20 personas. A última hora de la tarde, otro miliciano del grupo islámico Hamás moría en un nuevo ataque aéreo en el norte de Gaza cuando acababa de lanzar un cohete contra suelo israelí, según testigos y fuentes castrenses israelíes.

El objetivo de «la serie de acciones militares« serán las lanzaderas de cohetes y las «infraestructuras de los grupos terroristas«. El primer ministro, Ehud Olmert, recalcó que Israel no puede seguir ejerciendo «contención, cuando sus ciudadanos son atacados».