Fotos de las cooperantes italianas secuestradas en Irak: Simona Pari (izquierda) y Simona Torretta.

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RAFAEL CAÑAS-WASHINGTON
El presidente de EEUU, George W. Bush, dijo ayer que la retirada española de Irak «envalentonó» a los terroristas, y aseguró que él tiene «la obligación» de no emitir «señales encontradas». Bush, en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro iraquí, Iyad Alaui, insistió en que mantendrá el rumbo marcado en Irak, lo que pasa por la celebración de las elecciones previstas como muy tarde en enero.

El presidente estadounidense afirmó: «Sé que ellos (los terroristas) quieren afectar a otras naciones con sus asesinatos. Sé que se envalentonaron cuando España se retiró de Irak como resultado de los atentados antes de las elecciones».

«Tengo la obligación ante nuestras tropas... de no enviar señales encontradas. Quiero que nuestras tropas sepan que los sacrificios que están haciendo merecen la pena y son necesarios para la seguridad de nuestro país», afirmó Bush. Mientras tanto, las autoridades militares anunciaron ayer la muerte de un infante de Marina durante operaciones en la provincia iraquí de Al Anbar.

Más de 1.040 soldados estadounidenses han muerto por combates, accidentes o enfermedades en Irak desde el inicio de la invasión, en marzo del año pasado. El actual mes de septiembre, con al menos 63 muertes, es ya el quinto más mortífero para las tropas de EEUU desde que Bush proclamó, el 1 de mayo de 2003 el final de la principal fase de operaciones.