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EUROPA PRESS-BUENOS AIRES
La mitad de los argentinos menores de dos años tiene anemia por falta de hierro y una mala alimentación, una condición que pone en riesgo la posibilidad de desarrollar plenamente sus potencialidades genéticas, según se desprende de los datos del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI) recogidos en su informe 'La crisis, el hambre y el mañana'.

Los especialistas del CESNI consideran que dentro del universo de individuos que no acceden al menú considerado indispensable para una correcta nutrición, el grupo más vulnerable está integrado por las embarazadas y los menores, a los que una alimentación insuficiente daña en lo biológico y en lo intelectual.

«El agravamiento de la situación alimentaria durante 2002 está estrechamente vinculado con el aumento de precios de alimentos, el deterioro de los ingresos y, como resultado de ambos, el crecimiento de la pobreza e indigencia. Con el agravante de que, claramente, los alimentos más afectados por la devaluación son los que integran la canasta básica de alimentos, los más protegidos mientras estuvo vigente la convertibilidad», afirman los especialistas.